La historia de Roxana es una de las tantas que se repiten cotidianamente no solo en La Plata, sino en todo el país. Se separó de su marido en noviembre de 2018 y en enero de este año comenzó a vivir una pesadilla. Primero fueron amenazas vía mensajes, luego se sumó el hostigamiento y llegó hasta la violencia física.
"Vivimos diez años juntos. En enero empezó el calvario, con grandes inconvenientes familiares", contó en diálogo con FM Cielo. Según denunció, en una de las advertencias, su expareja –empleado del Hospital de Gonnet– le dijo: "Cuidado que en el Camino Centenario hay muchos accidentes".
La mujer, que tuvo dos hijos con su exesposo, narró que recién se animó a hacer la denuncia el 14 de mayo pasado, "por la forma de ser" del hombre y también por miedo a las represalias. "No amparan a la mujer en ningún momento. Es todo una farsa", aseguró. En ese sentido, apuntó contra el Estado: "El 911, la línea 144, el botón anti pánico son herramientas para figurar pero no protegen en ningún momento". A su vez, relató el martirio para hacer la denuncia en la Comisaría de la Mujer y también en la Justicia. "En la comisaría fue terrible. La primera vez bien, trato normal y cinco horas de espera. Nunca fueron menos de cuatro horas. Después ya era como una carga, una molestia. 'Otra vez acá', me decían. Eso era un maltrato, un karma para mí", sostuvo al aire de Me levanté cruzado.
Roxana aseguró que su hijo más chico no quiere quedarse a dormir en lo de su papá –cuando tenía el régimen de visitas acordados de acuerdo al requerimiento del nene–, mientras que también indicó que su expareja hostiga al mayor, de 19 años, en su lugar de trabajo.
"Un día, llegó del trabajo a mi casa, siento una frenada de un auto y me tiran un ladrillo, pegándome entre la cintura y la espalda. 'Te voy a matar', me gritó. Otro día tocó el portero y me dijo 'cuidate porque te voy a matar'", agregó sobre los peores momentos que le tocó pasar, al que agregó la vez que el hombre se metió en la cochera y le pinchó una de las ruedas de su auto. No obstante, señaló que jamás fue violento mientras estuvieron en pareja.

Para Roxana, la Justicia está jugando a un "prueba y error" con ella. "He recorrido tantos lugares. Nadie está instruido en los pasos a seguir, por eso está a la deriva" disparó. En ese mismo tono, cerró: "Estoy entrando y saliendo con un patrullero en mi casa. No quiero que me maten, es lo único que estoy pidiendo. Tengo dos hijos y necesito volver a mi casa".