La Dirección de Bomberos y de Riesgos Especiales y la Policía de la Provincia de Buenos Aires montaron un veloz operativo durante la tarde de este último jueves, para salvar a un pequeño de 18 meses que había quedado atrapado en un sumidero de desagües. Tras 75 minutos de un trabajo minucioso, dada la delicadeza de la situación, los rescatistas no pudieron ocultar su emoción por haber cumplido la tarea con éxito.
"Fue una alegría sacarlo. El médico nos dijo que no tenía ninguna lesión, es un campeón", contó Adrián, uno de los bomberos que participó del rescate, en diálogo con Telefé. En ese sentido comentó que "en estos momentos es cuando aplicamos toda la experiencia, estoy tranquilo porque él está bien".
El hecho ocurrió en horas de la tarde en una casa ubicada en 115 y 515. El pequeño cayó en una cámara de inspección de 20 centímetros de diámetro, tipo rejilla de sumidero, y quedó atrapado. Su cuerpo estaba dentro y la cabeza fuera, por lo que los rescatistas tuvieron que remover el concreto que rodeaba el desagüe para agrandar el hueco y poder sacarlo.
Adrián no podía ocultar su alegría por la labor realizada y, con el bebé en sus brazos, remarcó: "Esta es la única gratificación que tenemos".

Los especialistas realizaron las tareas manualmente y utilizaron puntas, corta hierros y hasta una masa. El operativo resultó exitoso y los bomberos lograron extraer al pequeño en perfecto estado de salud. Una vez que lo sacaron del desagüe, los médicos del SAME revisaron a la criatura de solo 18 meses y pudieron constatar que no era necesario un traslado a un centro asistencial.