El Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) dio a conocer los resultados de la última medición del Índice de Precios al Consumidor (IPC) y reveló que la inflación de julio fue del 2,2%. El Gobierno esperaba que esta fuera la primera muestra de una desaceleración del aumento de los precios y en parte lo fue siendo la más baja del año; sin embargo, tras la corrida cambiaria se espera que la inflación de agosto y septiembre vuelvan a ser en alza.
Lo cierto es que, a partir del informe publicado por el INDEC, se supo que la inflación acumuló un 25,1% en los primeros siete meses del año y un 54,4% en términos interanuales.
Según el relevamiento, la suba de precios de julio estuvo impulsada por el alza de las naftas, las prepagas, los alimentos y esparcimiento por las vacaciones de invierno. La salud trepó 4,1%; la recreación y cultura, 3,9%; y los alimentos y bebidas 2,3%. También subió más que el promedio equipamiento y mantenimiento del hogar, con un alza del 2,5%.
Aunque el registro es el más bajo del año, ya se espera un fuerte repunte para el mes en curso y el de septiembre, para cuando se prevé que comenzarán a verse las primeras consecuencias significativas de la devaluación del peso que se registró en los primeros días de la semana.