Internos de la Unidad 1 de Olmos que participaban en los talleres de carpintería, elaboraron 20 sillas para el jardín Tambor de Tacuarí de La Loma. A su vez, los presos de la Unidad 18 de Gorina, produjeron bizcochos y facturas, se encargaron de confeccionar mantas y abrigos para personas en estado de indigencia, en el marco de los aprendizajes en el sector de panadería y textil.
Estas actividades se desarrollaron como parte de la capacitación laboral y el servicio a la comunidad que el Servicio Penitenciario Bonaerense (SPB) intenta inculcarle a los privados de la libertad.
En el jardín Tambor de Tacuarí, más de 300 niños niñas se verán beneficiados por el mobiliario elaborado desde cero por cuatro internos capacitados previamente en carpintería y lustre, que se desempeñan en los talleres que funcionan en la Unidad 1.
Con respecto a esta inciativa solidaria, el ministro de Justicia de la provincia de Buenos Aires, Gustavo Ferrari, dijo: “Reforzar el trabajo y la educación en las cárceles es uno de los objetivos relevantes que nos encomendó la gobernadora María Eugenia Vidal como elemento central para reducir los índices de reincidencia en el territorio bonaerense”.
Esteban Pilili destacó: “Las sillitas son muy necesarias para los chicos y completan el mobiliario que necesitamos para la sala audiovisual”. Por su parte, el Jefe del Departamento Regional de Cultura Laboral del Complejo Penitenciario Olmos, Nelson Duarte contó que “estas actividades son muy importantes porque permiten a las personas privadas de su libertad aprender y llevar adelante distintos oficios a través de tareas solidarias”.
En este sentido, Wilfrido, uno de los internos que a lo largo de dos semanas participó del armado de las sillas describió la actividad como “una satisfacción enorme poder ayudar a los chicos con el trabajo que hacemos desde la cárcel”.
Al finalizar la entrega, el Jefe de Talleres de la Unidad 1, Gustavo Pio, planteó la posibilidad de llevar adelante una nueva donación con atriles para que los chicos pinten y den rienda suelta a su creatividad, con lo que se seguiría impulsando el trabajo solidario de los internos y ayudaría a la motivación artística de los más chicos.
En cuanto a los trabajos de la Unidad 18 de Gorina, unos 25 reclusos formaron parte de los cursos de Panadería y elaboraron 12 docenas de facturas, 10 kg de bizcochitos y 6 docenas de roscas.
Esa producción fue repartida este fin de semana junto con café caliente y abrigo a personas en estado de extrema vulnerabilidad que se encuentren pasando la noche a la intemperie en la vía pública y a un parador municipal que asiste a mujeres que han sufrido violencia de género.
En este los reclusos articularon las tareas con la Dirección de Acción Social Directa de la Municipalidad de La Plata y la Dirección de Promoción e Inclusión Sociolaboral que depende de la subdirección General de Trabajo de la Dirección General de Asistencia del SPB.
Eduardo Acuña Laz, el director de la Unidad 18, comentó que “estas tareas son muy importantes debido a que los internos pueden utilizar las habilidades adquiridas en los cursos de capacitación laboral para contribuir a la comunidad”.