"Es difícil despedir a un amigo. Cuando nos enteramos que Virginia se iba yo no sabía ni qué sentir, porque nunca había sentido esto. Pasaron varios días y ni si quiera podía ponerle nombre, de hecho todavía hoy no puedo ponerle nombre a lo que me pasa. Y pensaba en este sentimiento nuevo, que de alguna manera en mí inauguró Virginia. Pensaba en cuántas otras cosas ella inauguró en mi persona. Por ejemplo que nadie puede ser una persona profesional y otra persona-persona. Somos la misma cosa. Y nadie puede ser buen profesional si no es buena persona".
Con esas sentidas palabras, la periodista de Radio Provincia María Eugenia Duarte daba inicio al acto de inauguración de la sala de Periodistas "Virginia Luz Ilariucci" del Concejo Deliberante, que se llevó adelante en la Municipalidad este viernes a las 15.
Con la presencia de decenas de periodistas de La Plata y la región, concejales y hasta el propio intendente Julio Garro, "Marita" brindó un discurso que hizo emocionar a amigos, amigas y colegas de Virginia, también conocida como "La Negra", que murió el pasado 18 de febrero tras sufrir un complejo caso de hidrocefalia. Este sábado 4 de mayo hubiese sido su cumpleaños.
Antes de develar la placa, Marita enumeró algunos de los aprendizajes que la entrañable colega dejó entre quienes la conocimos. "Uno, buscar la verdad. No ser obsecuente cuando tenemos a una persona enfrente para preguntarle. No es fácil preguntar; una a veces se encuentra con un funcionario y está en una situación difícil, dependiendo del medio en que trabaje esa situación puede ser asimétrica. Con ella aprendí que esa situación no es asimétrica, que yo le puedo preguntar lo que quiero porque estoy para eso", comenzó.

"Dos, la solidaridad. La solidaridad bien entendida, que no es buscar en tu casa un poco de ropa usada que no te sirve; es otra solidaridad, la de dar lo que te cuesta, y en nuestra profesión es también no pelear detrás de una primicia para tenerla primero y tirar cualquier cosa, sino trabajar con responsabilidad. El que trabaja con responsabilidad trabaja con respeto cuando hay una víctima, una persona que está dolida del otro lado. Y muchas veces nos toca atravesar noticias con gente que la está pasando mal, que está sufriendo. Virginia no tiraba la primicia por tirarla. Primero estaba el respeto por la persona que tenías enfrente, aunque esa persona no fuera una persona conocida".
"Tres, la empatía. La empatía para preguntar, para trabajar entre colegas y compartir información, algo que no es fácil. Y creo que ella liberó un poco de eso, de compartir contactos e información, en el grupo que hemos sabido conformar", expresó Marita. Y recordó la película Coco, que tenían planeado ir a ver juntas con Virginia: "Por esa película, que quienes la vimos nos emocionamos mucho, sabemos que donde a uno lo extrañan uno sigue estando, y cuando alguien te recuerda es también porque seguís estando. Este acto simbólico de ponerle a la sala de Periodistas el nombre de nuestra amiga y compañera tiene que ver con eso. Con que su huella esté también por escrito en algún otro lugar que no sea solo en nuestros corazones, que también puedan verlo los demás, que puedan preguntar quién era y nosotros poder contarlo, por contar quién fue esa enorme periodista y persona".

Hacia el final de su discurso, Marita destacó que el homenaje sea realizado en la Municipalidad de La Plata, en una suerte de reivindicación de lo local frente al embate que muchas veces sufren los periodistas del interior cuando llegan otros colegas de Capital Federal. "Sabemos que cuando vienen ellos con sus micrófonos los funcionarios se tiran de cabeza y nosotros quedamos a un costado, porque a ellos les encanta aparecer en esos canales", dijo subiendo el tono de voz, provocando sonrisas incómodas entre los funcionarios a su alrededor y algunas risas nerviosas entre los colegas presentes. "Ella defendía el periodismo local y además lo defendía en voz alta, porque sabía defender lo que pensaba en voz alta. Eso también lo aprendí de ella", finalizó.

Los colegas Josefina López Palma y Fernando Tocho descubrieron la placa junto a Damián "Bachi" Maneglia, quien fue compañero de vida de Virginia. A modo de cierre, Marita recordó dos líneas de un poema de Mario Benedetti, que quienes conocimos a "la Negra" sabemos que representa su lucha, su trabajo diario y su activismo en defensa de los Derechos Humanos y la igualdad de género: "Defender la alegría como una trinchera".

En el marco de estos homenajes, también se convocó a una campaña de donación de sangre que se realizará este sábado de 7 a 13 en el Instituto de Hemoterapia, en calle 15 entre 65 y 66, y que continuará durante toda la semana.

Es que además de ser una comunicadora comprometida, Virginia era también una activa militante de la donación de sangre y órganos, y de todo aquello que implicase ayudar a los y las demás.