Se sabe que los viajes en avión no son para nada cómodos. Salvo que viajes en primera. Pero hay una decisión que puede convertir un vuelo en una verdadera tortura: elegir un asiento que no se recline y que la única maniobra para generar algo de comodidad sea los codos sobre el apoyabrazos.
Por eso, si tenés problemas en la espalda o no te sentís del todo bien en los aviones, es mejor que leas esta nota.
Un usuario del sitio web Reddit señaló que hay una solución para hacer que la experiencia de vuelo sea más fácil: no elegir un asiento enfrente de la fila de salida de emergencias.
Según el usuario u/snoof123, es debido a que es poco probable que ese asiento se recline. Además, advirtió que en caso de que hayas reservado un asiento, tenés que chequear si ese lugar está cerca de una fila de salida de emergencia, ya que es posible que está detrás tampoco se pueda reclinar.
La disposición se da para que las filas de salida de emergencia se mantengan despejadas en caso de algún incidente. Si los asientos se pudieran reclinar, sería más difícil llegar a la salida.
También hay otras herramientas que ayudan en la programación de un viaje. La web SeatGuru, por ejemplo, permite comprobar si estás sentado en un lugar que no se reclina.
Dicha página funciona para vuelos de Southwest, United Airlines o Alaska Airlines. En algunos vuelos de JetBlue con dos filas de emergencia juntas, es posible que se encuentre que los asientos de las filas de emergencia en sí no se reclinen (así que la promesa de más espacio para las piernas acá no corre).
Claro que todo depende del tipo de avión y de la aerolínea en el que se vuele.