El reciente desembolso de US$1000 millones del Fondo Monetario Internacional (FMI) marcó un nuevo impulso para las reservas del Banco Central, que este martes superaron los US$47.000 millones y alcanzaron su nivel más alto desde octubre de 2019. El ingreso de fondos se dio tras la aprobación de la segunda revisión del acuerdo vigente.
El giro del organismo internacional llegó pese a que la Argentina no cumplió con la meta original de acumulación de reservas. En ese marco, el FMI otorgó un waiver, es decir, una dispensa por ese incumplimiento, aunque acompañado de observaciones y recomendaciones para el programa económico.
Con la llegada de esos dólares, las reservas internacionales treparon a US$47.908 millones, luego de cerrar la jornada anterior en US$46.803 millones. El salto diario fue de US$1105 millones, lo que consolidó un nuevo máximo nominal en la actual gestión.
El impacto del desembolso se combinó con la intervención habitual del Banco Central en el mercado cambiario. La autoridad monetaria compró US$112 millones en la jornada, US$1947 millones en lo que va del mes y US$9098 millones en el acumulado del año.
El BCRA volvió a comprar dólares en el mercado
De esta manera, las reservas no solo superaron la barrera de los US$47.000 millones, sino que también alcanzaron su mayor nivel en más de seis años y siete meses. El antecedente más cercano se registró en octubre de 2019, cuando habían llegado a US$47.916 millones.
En paralelo, el Banco Central deberá afrontar en los próximos días un vencimiento vinculado al Bopreal Serie 3. Se trata de un pago cercano a los US$1100 millones entre capital e intereses, lo que implicará una salida parcial de divisas.
Mientras tanto, el Gobierno mantiene su objetivo de acumulación de reservas para el año, estimado entre US$10.000 y US$17.000 millones. Parte de ese sendero dependerá de la continuidad de las compras del BCRA y del flujo de dólares del mercado.
Sin embargo, analistas advierten que la posición neta de reservas sigue siendo negativa debido a los compromisos de deuda. Aun así, proyectan que el nivel podría mejorar hacia fin de año si se mantiene el ritmo de intervención y el ingreso de divisas.