La justicia platense avanza en la investigación de una millonaria malversación de caudales públicos con fondos de tarjetas de débito de la Dirección General de Cultura y Educación de la provincia de Buenos Aires. Según fuentes judiciales, el fraude se habría cometido en connivencia con empleados de una estación de servicio Axion de 44 y 31 y, hasta el momento, el fiscal Juan Cruz Condomí Alcorta detuvo a una persona que trabajaba en la expendedora de combustibles.
Los investigadores detallaron que el joven de 29 años, identificado como Walter Cejas, "se puso nervioso" cuando se le requirió la documentación de la camioneta Gran Cherokee que conducía. Además remarcaron que se le cayeron 15 tarjetas de débito y una suma de dinero de $50.000 en efectivo en medio de un control policial. "Al tomar conocimiento de esta situación, las autoridades del Gobierno provincial inmediatamente se pusieron a disposición de la investigación", afirmó Condomí Alcorta y explicó que también están tratando de esclarecer "cómo llegaron a manos de este empleado esas tarjetas", por lo que pedirán un informe sobre funcionarios del área de administración de la cartera educativa de la Provincia.
El fiscal también indicó que los efectivos policiales que realizaron el control vehicular comprobaron que Cejas tenía tarjetas de débito BAPRO Copres, que utilizan los organismos públicos para cargar combustible en vehículos oficiales, pero durante este procedimiento confirmaron que el conductor es empleado de una estación de servicio y no trabajador público.
Condomí Alcorta caratuló la causa como malversación de caudales públicos y confirmó que la jueza de Garantías de La Plata, Marcela Garmendia, dictó la prisión preventiva del imputado, por "Fraude en perjuicio de la Administración Pública", una figura más leve.
Como publicó 0221.com.ar este viernes, un empleado de la estación de servicio Axion se disparó en la cabeza y debió ser llevado de urgencia al hospital San Martín, donde murió algunas horas después. Ahora la Justicia investiga si su suicidio está relacionado con esa causa de fraude, que tiene como único detenido a uno de sus compañeros.
Por su parte, el organismo público sospecha que existan empleados cómplices e intentan determinar quiénes emitieron esas tarjetas. El fiscal cree que puede haber participación de otros playeros de estaciones de servicio que hayan participado del fraude. "La maniobra data de 2014, por lo que se puede decir que es millonaria la malversación de caudales en perjuicio de la administración pública provincial", cerró el letrado.