Más denuncias contra el empresario acusado de estafas inmobiliarias en La Plata
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Se multiplican las denuncias contra el empresario acusado de estafas inmobiliarias en La Plata

Tras la estafa con el emprendimiento Torres del Sol se conocieron otros dos casos de proyectos inmobiliarios que quedaron truncos por parte del mismo martillero, Bernardo Meyer, excarcelado mediante el pago de una fianza.

El empresario platense Bernardo Augusto Meyer no solo es acusado de ser el responsable de embaucar a quienes apostaron por el desarrollo inmobiliario Torres del Sol, la estructura de 31 entre 43 y 44 que iba a tener siete edificios, 30 locales y un amplio estacionamiento subterráneo que en 2009 se paralizó y el sueño de la vivienda propia quedó trunco; sino que también es investigado en la justicia penal de La Plata por otros dos emprendimientos: House in Rocha, la construcción abandonada frente a la plaza homónima en 7 y 60 y House in Bellas Artes, edificio emplazado frente en 8 y 61, frente a la Facultad.

"Los tres emprendimientos se comercializaron casi en simultáneo desde el año 2007 y en 2009 se paralizaron", detalló la abogada María Di Virgilio, víctima y denunciante que impulsa causas civiles y penales contra Meyer, sobre quien pesó una orden de detención, pero está en libertad mediante el pago de una fianza que impuso el juez de Garantías, Juan Pablo Masi.

La causa penal por "estafa" se inició en el 2012. "Comenzó a tramitar en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 11 a cargo de Álvaro Garganta", pero dado el tenor y magnitud del delito cometido y la estafa investigada "el expediente fue girado a la fiscalía de Delitos Complejos", rememoró la letrada en su estudio jurídico donde recibió a 0221.com.ar.

"Nosotros veíamos que pasaba el tiempo y la obra no avanzaba, él (Meyer) reconocía en las reuniones que iba 'lento' pero decía que era 'por el clima' o 'por la UOCRA'", detalló María, quien luego añadió que el acusado le pidió dinero al excacique sindical Juan Pablo "Pata" Medina para terminar la obra House in Bellas Artes. Según reveló la abogada, el procesado "fue a la cabeza del gremio a pedir plata y dijo 'te la devuelvo o te doy departamentos'".

Di Virgilio cree que Meyer cuenta con protección política pero no lo puede acreditar. "Los instructores de las causas me decían 'este tipo tiene que estar preso, no hay manera que no lo esté'. Evidentemente hay un canal con alguien pero no tenemos las pruebas para demostrarlo", lanzó en diálogo con este medio.

En medio del conflicto intentó recurrir a medios de comunicación de La Plata, pero les cerraron las puertas. La idea era visibilizar el conflicto para aunar el reclamo y conocer la totalidad de los damnificados que habían puesto dinero. Llegaron a ese extremo porque el sospechoso se negaba a entregar el listado de los compradores. "Los medios gráficos no se hicieron eco, me dio la sensación que no es un martillero común, sino un pez gordo, no cualquiera se anima a pedir plata e hipotecar en (la Ciudad Autónoma de) Buenos Aires".

Una vez desatado el conflicto, los damnificados se enteraron que la obra de 8 y 61 estaba hipotecada en medio millón de dólares. "Por suerte apareció un inversor que levantó la hipoteca y pudo salvar el emprendimiento, pero también hizo negocio porque compró los departamentos a precio vil", detalló la letrada. Ese edificio está pronto a estrenarse, por el aporte del inversionista, que es un reconocido comerciante de la ciudad, dedicado el rubro de la cosmética y peluquería.

En el año 2007 María Di Virgilio estaba a punto de recibirse y sus padres habían comprado un departamento para que instalara su estudio. Invirtió unos 150 mil pesos (alrededor de 47 mil dólares al cambio de la época), pero ante la debacle del proyecto se retiró luego de recibir una compensación significativamente menor en moneda estadounidense.

Meyer fue denunciado en el Colegio de Martilleros de La Plata. El tribunal de disciplina de la entidad aplicó una sanción de tres meses de suspensión en la matrícula. Apenas un placebo inocuo para semejante herida patrimonial de los damnificados.

En la trama penal de la historia se ejecutaron, al menos, tres allanamientos en los que se secuestraron carpetas, legajos y todo tipo de documentación que devengaron en evidencias en las que el fiscal se basó para pedir el juicio oral para el martillero, medida que no fue concedida "por ahora" por el juez Masi, detalló la abogada, quien aseveró que se enteraba de los allanamientos porque luego de cada redada judicial era amenazada: "Era una voz de mujer grande, mayor, me gritaba 'allanadora'".  Al momento de realizar esta nota la causa se encuentra en la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata. "Desde octubre de 2018 que no podemos acceder a ella", se quejó la abogada.

En la trama civil hay varias causas que tramitan en el juzgado Civil y Comercial 4 de La Plata a cargo de Mabel Cardoni. Allí los expedientes de Bernardo Meyer, Capital Propiedades y Desarrollos Inmobiliarios tienen anaqueles propios dado el volumen de casos abiertos.

Algunos legajos están paralizados porque los denunciantes llegaron a un acuerdo extra judicial, pero la mayoría siguen vigentes. Pese a estar en distintas etapas la jueza optó por terminar la etapa de ofrecimiento de prueba en todas las demandas activas y luego dictar una resolución que englobe a la totalidad del universo.

En la sede de la inmobiliaria Capital Propiedades, cuyo titular fue Meyer, también funcionaba la empresa Desarrollos Inmobiliarios, que era la firma encargada de realizar los fideicomisos para la construcción "al pozo" de los emprendimientos. Ambos emprendimientos funcionaron en un local de calle 59 al 660, entre 8 y 9. Allí en la actualidad tiene actividades la Inmobiliaria Perticarini, propiedad de la martillera Silvina Perticarini, exsecretaria de los emprendimientos de Meyer.

Esta situación ya fue notificada en sede judicial donde se investiga sobre la hipótesis de una posible fachada para eludir responsabilidades y gambetear tanto a la ley como a los denunciantes y presuntos damnificados de Meyer.

Tras la estafa con el emprendimiento Torres del Sol se conocieron otros dos casos de proyectos inmobiliarios que quedaron truncos por parte del mismo martillero, Bernardo Meyer, excarcelado mediante el pago de una fianza.

23 de abril de 2019

El empresario platense Bernardo Augusto Meyer no solo es acusado de ser el responsable de embaucar a quienes apostaron por el desarrollo inmobiliario Torres del Sol, la estructura de 31 entre 43 y 44 que iba a tener siete edificios, 30 locales y un amplio estacionamiento subterráneo que en 2009 se paralizó y el sueño de la vivienda propia quedó trunco; sino que también es investigado en la justicia penal de La Plata por otros dos emprendimientos: House in Rocha, la construcción abandonada frente a la plaza homónima en 7 y 60 y House in Bellas Artes, edificio emplazado frente en 8 y 61, frente a la Facultad.

"Los tres emprendimientos se comercializaron casi en simultáneo desde el año 2007 y en 2009 se paralizaron", detalló la abogada María Di Virgilio, víctima y denunciante que impulsa causas civiles y penales contra Meyer, sobre quien pesó una orden de detención, pero está en libertad mediante el pago de una fianza que impuso el juez de Garantías, Juan Pablo Masi.

La causa penal por "estafa" se inició en el 2012. "Comenzó a tramitar en la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio 11 a cargo de Álvaro Garganta", pero dado el tenor y magnitud del delito cometido y la estafa investigada "el expediente fue girado a la fiscalía de Delitos Complejos", rememoró la letrada en su estudio jurídico donde recibió a 0221.com.ar.

"Nosotros veíamos que pasaba el tiempo y la obra no avanzaba, él (Meyer) reconocía en las reuniones que iba 'lento' pero decía que era 'por el clima' o 'por la UOCRA'", detalló María, quien luego añadió que el acusado le pidió dinero al excacique sindical Juan Pablo "Pata" Medina para terminar la obra House in Bellas Artes. Según reveló la abogada, el procesado "fue a la cabeza del gremio a pedir plata y dijo 'te la devuelvo o te doy departamentos'".

Di Virgilio cree que Meyer cuenta con protección política pero no lo puede acreditar. "Los instructores de las causas me decían 'este tipo tiene que estar preso, no hay manera que no lo esté'. Evidentemente hay un canal con alguien pero no tenemos las pruebas para demostrarlo", lanzó en diálogo con este medio.

En medio del conflicto intentó recurrir a medios de comunicación de La Plata, pero les cerraron las puertas. La idea era visibilizar el conflicto para aunar el reclamo y conocer la totalidad de los damnificados que habían puesto dinero. Llegaron a ese extremo porque el sospechoso se negaba a entregar el listado de los compradores. "Los medios gráficos no se hicieron eco, me dio la sensación que no es un martillero común, sino un pez gordo, no cualquiera se anima a pedir plata e hipotecar en (la Ciudad Autónoma de) Buenos Aires".

Una vez desatado el conflicto, los damnificados se enteraron que la obra de 8 y 61 estaba hipotecada en medio millón de dólares. "Por suerte apareció un inversor que levantó la hipoteca y pudo salvar el emprendimiento, pero también hizo negocio porque compró los departamentos a precio vil", detalló la letrada. Ese edificio está pronto a estrenarse, por el aporte del inversionista, que es un reconocido comerciante de la ciudad, dedicado el rubro de la cosmética y peluquería.

En el año 2007 María Di Virgilio estaba a punto de recibirse y sus padres habían comprado un departamento para que instalara su estudio. Invirtió unos 150 mil pesos (alrededor de 47 mil dólares al cambio de la época), pero ante la debacle del proyecto se retiró luego de recibir una compensación significativamente menor en moneda estadounidense.

Meyer fue denunciado en el Colegio de Martilleros de La Plata. El tribunal de disciplina de la entidad aplicó una sanción de tres meses de suspensión en la matrícula. Apenas un placebo inocuo para semejante herida patrimonial de los damnificados.

En la trama penal de la historia se ejecutaron, al menos, tres allanamientos en los que se secuestraron carpetas, legajos y todo tipo de documentación que devengaron en evidencias en las que el fiscal se basó para pedir el juicio oral para el martillero, medida que no fue concedida "por ahora" por el juez Masi, detalló la abogada, quien aseveró que se enteraba de los allanamientos porque luego de cada redada judicial era amenazada: "Era una voz de mujer grande, mayor, me gritaba 'allanadora'".  Al momento de realizar esta nota la causa se encuentra en la Cámara de Apelaciones y Garantías de La Plata. "Desde octubre de 2018 que no podemos acceder a ella", se quejó la abogada.

En la trama civil hay varias causas que tramitan en el juzgado Civil y Comercial 4 de La Plata a cargo de Mabel Cardoni. Allí los expedientes de Bernardo Meyer, Capital Propiedades y Desarrollos Inmobiliarios tienen anaqueles propios dado el volumen de casos abiertos.

Algunos legajos están paralizados porque los denunciantes llegaron a un acuerdo extra judicial, pero la mayoría siguen vigentes. Pese a estar en distintas etapas la jueza optó por terminar la etapa de ofrecimiento de prueba en todas las demandas activas y luego dictar una resolución que englobe a la totalidad del universo.

En la sede de la inmobiliaria Capital Propiedades, cuyo titular fue Meyer, también funcionaba la empresa Desarrollos Inmobiliarios, que era la firma encargada de realizar los fideicomisos para la construcción "al pozo" de los emprendimientos. Ambos emprendimientos funcionaron en un local de calle 59 al 660, entre 8 y 9. Allí en la actualidad tiene actividades la Inmobiliaria Perticarini, propiedad de la martillera Silvina Perticarini, exsecretaria de los emprendimientos de Meyer.

Esta situación ya fue notificada en sede judicial donde se investiga sobre la hipótesis de una posible fachada para eludir responsabilidades y gambetear tanto a la ley como a los denunciantes y presuntos damnificados de Meyer.

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