Con diferencias en cuanto a la autoría del hecho un pedido de prisión perpetua recayó sobre los cuatro policías procesados de Berisso por la muerte de Ariel Cannizzo, ocurrida entre el 22 y 23 de octubre de 2011 en una comisaría de ese distrito. El fiscal de juicio solicitó la pena para dos de los acusados, mientras que la abogada de la familia de la víctima, en su rol de particular damnificada, coincidió con la calificación legal del caso pero pidió que los cuatro acusados sean condenados. La lectura del veredicto y eventual sentencia será el 30 de abril al mediodía, según dispusieron los jueces del Tribunal Oral Criminal I de La Plata con acuerdo de las partes.
En su alegato el fiscal Martín Chiorazzi solicitó que sean condenados el teniente Ernesto Conti, y al oficial principal José Antonio Cáceres, al tiempo que se expresó por la absolución del capitán Ricardo de La Canal, y el teniente Roberto Percuoco.
Los acusados llegaron a juicio procesados y en libertad por el delito de “apremios ilegales”, pero luego de escuchar a peritos médicos y a un testigo que ubicó a Conti y Cáceres como los autores de la brutal paliza, el magistrado acusó y pidió pena por el delito de “homicidio agravo por abuso de su función en el cargo”, tal como lo establece el artículo 80 inciso 9 del Código Penal.
A su turno la abogada Verónica Bogliano coincidió con el encuadre legal del caso, pero solicitó que la pena sea para todos los sospechosos por entender que los cuatro participaron como autores o partícipes de las agresiones.

Por su parte los abogados defensores Luis María Giordano y José Luis Galatti consideraron que la abogada particular no está habilitada para tener un alcance acusatorio superior al del fiscal. “El particular damnificado carece de atribución para acusar y pedir condena, aseveró Giordano en un tramo de su exposición, para luego rematar: “Se puede ser vehemente, impulsivo, pero no embustero”.
Para la defensa “las conclusiones de la acusación tienen la talla de sus necesidades” ya que “no hay acreditación que la muerte se produjo por los golpes”.

Se sospecha que la brutal paliza policial le ocasionó contusión cerebral, traumatismos y hemorragias internas.
Durante la investigación los policías fueron absueltos por el entonces juez de Garantías César Melazo (hoy detenido como jefe de una banda mixta de policías y ladrones con protección judicial que se sospecha conformaron una empresa criminal conjunta), pero la medida fue apelada por el fiscal Marcelo Romero y la Cámara de Apelaciones de La Plata avaló el reclamo de la instrucción.

Tras finalizar el juicio el único acusado que hizo uso del derecha a la última palabra antes que los jueces comiencen a deliberar fue el oficial principal Cáceres: “Respeto el dolor de la familia de la víctima, pero los cuatro somos inocentes”.