En la cuenta regresiva de cara al cierre de listas de concejales en La Plata el recinto empezó a ser el reflejo de las negociaciones y posicionamientos, especialmente de aquellos que saben que las sesiones que se avecinan pueden ser las últimas. Algunos intentan levantar su perfil en busca de asegurarse la continuidad, otros ya saben que su reelección está asegurada y están quienes son conscientes que es prácticamente imposible seguir en la banca más allá del 10 de diciembre.
El cronograma electoral ya empezó a correr y la fecha límite para la confección de las listas es el 22 de junio. Es muy probable que en la mayoría de los casos los armados se resuelven esa misma noche aunque días antes habrá pistas cuando se inscriban las alianzas.
En la lectura del reparto de poder que se pone en juego, parece claro que Cambiemos es el sector que más arriesga: seis de las doce bancas que se eligen le corresponden, aunque una de ellas es una radical hipercrítica con la gestión municipal. Los otros seis son opositores que están dispersos en cuatro bancadas todos con origen en el peronismo y encuadres diferentes en el esquema electoral que se vislumbra.
Aunque el cargo que más interés despierta en el electorado es el del intendente para el próximo período de gobierno, las especulaciones en el microclima también giran en torno a los nombres que en el Concejo Deliberante vencen mandato.

PANORAMA OFICIALISTA
De los seis nombres (tres hombres y tres mujeres) que ingresaron en 2015 acompañando al electo intendente Julio Garro no son muchos los que tienen asegurado ir por un nuevo período. Uno de ellos tiene aspiraciones de pegar el salto a una senaduría provincial, dos están en una zona más gris y otra –como ya se dijo– está políticamente enemistada con el jefe comunal por lo que deberá buscar otro camino.
El nombre que aparece como más firme para seguir en la banca es el Julio Irurueta, un leal escudero del Intendente pese a no ser del círculo de mayor confianza, está dispuesto a ocupar el lugar que le reserve el jefe comunal. Caída la posibilidad de que sea el expresidente del Concejo Deliberante, de licencia en medio de un cruce de denuncias, no descarta ser él quien encabece la lista pese a que esa posibilidad genera recelo en la vida interna del PRO. La sucesión de Garro en 2023 aparece en el horizonte cuando se analizan sus pretensiones.

El otro peso pesado es el jefe del bloque Cambiemos, el radical Claudio Frangul. No tendría problemas en obtener la aprobación del Intendente para integrar los primeros puestos de la lista de concejales pero el potencial conflicto es la intención de la UCR, replicable en otros distritos y secciones electorales, de reclamar uno de los tres lugares en la lista de senadores provinciales por la Octava para el presidente de la Junta Electoral.

Aunque resulta prematura la especulación, el otro radical que vence mandato, Guillermo Ronga, también tendría el “OK” para ir por un nuevo período e integraría el “cupo radical” contemplado en la oficina del Intendente. Más allá de que llegó al Concejo como minoría opositora a Garro en la PASO que Cambiemos realizó en 2015, su asimilación al oficialismo es satisfactoria para la conducción. El hombre de Ringuelet, del mismo grupo radical que el diputado Diego Rovella, tiene una presencia territorial en ese barrio que es tenido en cuenta. Sólo una cuestión interna o la ley de paridad podrían sembrar una duda.

Otra de las mujeres de la lista que vence mandato es la médica Raquel Krakover, representante de la Coalición Cívica, la tercera pata de la coalición gobernante. Esa fuerza tendrá un congreso provincial en abril para definir la estrategia electoral en las secciones y los distritos. La continuidad del espacio en la lista estará supeditada al devenir de la relación de Elisa Carrió con el Gobierno. No es lo único en juego ya que hay una variable local atendible: la presencia, como funcionario de extrema confianza del intendente, de Oscar Negrelli, en la práctica casi un “ex Coalición Cívica” enemistado con la conducción local y provincial de esa fuerza.

La escena respecto a las especulaciones que se realizaban el año pasado cambiaron por la irrupción de otra mujer en el bloque. Se trata de Natalia Vallejos, la reemplazante de Ponce. Su caso es especial porque en diciembre cuando deba dejar la banca habrá tenido apenas nueve meses en ella y arrastra una historia interna conflictiva con algunos sectores del PRO del cual forma parte. Una posible continuidad no es descartable pensando en la paridad de género que deben cumplir las listas. Se manifiesta “orgánica” con el partido y seguramente se adecuará al esquema que proponga Garro.

Hasta allí los cinco que vencen mandato y son fieles al oficialismo. La radical Florencia Rollié dejará la banca y si pretende renovar deberá hacerlo por fuera de Cambiemos. No es descartable que el contexto nacional y provincial habilite a pensar en un armado radical disidente más amplio que el que se presentó en las PASO de 2017 y no alcanzó el piso para competir en las generales. Si eso ocurriera habrá que ver cuál es el lugar que ella podría ocupar. Lo que emerge de su conducta pública, tanto a través de los medios como en el recinto de sesiones, es una actitud cada vez más desafiante y confrontativa con el oficialismo.

LA OPOSICIÓN
La incertidumbre se sostiene como denominador común para todos los opositores que vencen mandato en función de que no hay certezas de cuáles serán sus encuadres electorales. Hay entrecruzamientos que hacen que la mirada no pueda ser lineal. Es conveniente entonces la lectura caso por caso. Hay que empezar diciendo que los seis se reparten en cuatro bancadas que no necesariamente se corresponden con la fuerza política por la cual fueron electos.
En 2015 –año en que entraron estos concejales– la lista que compitiera con el sello del Frente para la Victoria (FpV) que postulaba a Pablo Bruera como intendente ingresó a cuatro concejales que hoy integran tres bloques distintos. La triple fractura se relaciona con la fragmentación ocurrida después, en las elecciones de 2017.

Lorena Riesgo y Pedro Borgini son los únicos que hoy comparten espacio en el bloque FpV-PJ; Gastón Castagneto se integró con los ingresantes en 2017 en el bloque opositor más numeroso: FpV-PJ -Unidad Ciudadana; y Fabián Lugli conformó el bloque PJ.
Los otros dos concejales ingresaron por el Frente Renovador pero hoy tampoco comparten bancada. Luciano Sanguinetti tiene un monobloque de ese sector y el líder del Sindicato de Camioneros en La Plata, Miguel Forte, decidió acompañar a Lugli en el del PJ.

Varios de ellos parecen tener las horas contadas en el Concejo. Una puede ser Riesgo y los motivos están vinculados con su decisión de buscar ser una de las precandidatas a intendente en las PASO de agosto. Es incierto aún en el espacio por el que lo hará, aunque el que más se perfila es el de Alternativa Federal.
Una situación similar es la del massista Sanguinetti, otro de los decididamente lanzados en esa carrera, aparentemente por el mismo espacio. Han mantenido diferentes opiniones respecto al alcance que debiera tener una hipotética unidad de toda la oposición, pero eso podría saldarse si un acuerdo amplio baja desde las listas nacionales y provinciales.

Más allá de las intenciones expuestas, las candidaturas podrían jugar a favor de ambos para, según como sean las negociaciones, insistir con la intendencia o ir por la reelección como concejales. En ese marco parece más complejo que Borgini pueda hallar un hueco por pertenecer al mismo espacio que Riesgo. Al líder de ATSA, el gremio de los trabajadores de la salud, se lo ve más preocupado por alimentar su participación en el mundo gremial, pero no es descartable que intente una continuidad en algunos de los armados.

En orden de imposibilidades para seguir en el Concejo, aparecen muy inciertos los futuros de los ahora compañeros de bancada Lugli y Forte. El primero tiene aspiraciones concretas de seguir, aunque en el marco de un armado político que aún parece difuso. Jugó con el randazzismo en 2017 pero no cerró con Riesgo y Borgini para compartir bloque. Detenta un cargo como congresal del PJ que sería la carta para poner en juego a la hora de las negociaciones y aparecieron algunos carteles con su nombre, pero sin una pertenencia definida.

Forte, como representante local de Hugo Moyano, ha mostrado posicionamiento más cercano al peronismo y el kirchnerismo, con presencia en cuanto acto es invitado. Llegado el momento de que el sindicalismo esté representado en una lista él podría estar apuntado, pero incluso en ese rubro tendrá que disputar con otros sectores en pugna.

El futuro de Castagneto está atado a los designios de la mesa chica del kirchnerismo. Él adhiere a la candidatura a intendente de Florencia Saintout y como ella se inclina por una lista de consenso sin PASO.

La carta a favor que podría jugar para intentar la reelección es el perfil más alto que viene alimentando en la última etapa como presidente de bloque. En la ciudad muchos carteles con su cara, algunos acompañados por Cristina Fernández de Kirchner. No expresa cuál es la intención, por lo que podría ser tanto la búsqueda de una banca como un salto a la lista de legisladores bonaerenses.