Como contó 0221.com.ar, en Altos de San Lorenzo quieren desalojar a un abuelo de 80 años que ocupa una casa en 76 entre 20 y 21. Los vecinos denunciaron que fue engañado y ahora piden porque se produzca un diálogo entre él y los dueños para que se llegue a un acuerdo que no termine con "el Cordobés" en la calle.
"Este hombre es muy solidario, el Cordobés no merece estar en la calle, son muchos años", relató uno de sus vecinos en diálogo con Crónica TV. "Él no es usurpador, defendió siempre la casa a muerte, cuidó durante 30 años el terreno", agregaron.
Es que luego de que trascendiera el relato del anciano, los propietarios del predio se comunicaron con este medio para dar a conocer otra versión de los hechos que mantienen en vilo a los vecinos de la zona. "La realidad es que este hombre está ocupando la casa, con todos los perjuicios que eso genera. Entró hace años, tras pedir un lugar donde poder guardar unas herramientas durante algún tiempo y nunca más se fue", explicó a este portal Ramiro Pardo, hijo de la propietaria del terreno.
"Después de muchos de luchar, la Justicia falló dos veces en nuestro favor", contó el indignado joven que aseguró estar viviendo un auténtico calvario. Pardo negó que Rodríguez haya sido casero de la vivienda y agregó que "tuvo el dinero suficiente para contratar un abogado y exigir quedarse con la casa, cuando mi mamá fue siempre la que pagó todos los impuestos y nunca pudo usufructuar algo que es suyo".
En ese marco, el vecino del "Cordobés" sostuvo que el dueño tiene derecho a reclamar el terreno, pero pidió "respeto" por el hombre, que "es muy grande y está enfermo".

"Queremos diálogo, una mediación, una charla del dueño con los vecinos", solicitó ante las cámaras de televisión. Y remarcó: "Nosotros estamos muy tristes porque no queremos que en los últimos años de su vida termine en el medio de la calle".
A su vez, aprovechó para apelar a la solidaridad de quien pueda facilitarle una vivienda al abuelo de 80 años. En el cierre, describió al "Cordobés": "Es el típico campesino de la década del 50, se cocina con leña, se alumbra con un farol, siempre está alegre, atento a todo. Muchas veces ha dejado de comer para darle de su comida a otra persona".