No jugó bien, sufrió pero cumplió con el objetivo: pasar a la siguiente instancia en la Copa Argentina 2019. Esa es la mejor forma de describir lo que dejó la actuación de Gimnasia en la tarde santafecina. A lo largo de 90 minutos, no encontró los caminos para vencer a Defensores de Villa Ramallo, equipo que milita en el Torneo Argentina A, y tuvo que ir a los tiros desde el punto del penal para sellar su clasificación. El conjunto dirigido por Darío Ortiz la pasó mal por momento y nunca pudo encontrar su mejor versión futbolística. Víctor Ayala fue lo mejor de un equipo que pudo incomodar a un rival de menor jerarquía.
Con el envión por el último triunfo como local ante Newell’s que le permitió asegurar la permanencia en la primera división, el Lobo viajó a Santa Fe con la ilusión intacta de poder repetir todo lo hecho en la edición 2018, cuando alcanzó la final en Mendoza. A pesar de que intentó jugar en todo momento, la presión del equipo granate fue muy buena y con el correr minutos se fueron achicando los espacios en el campo de juego.
Recién a los 10 minutos, el Lobo tuvo la primera. Franco Mussis recibió solo y lanzó un pelotazo precisó para Santiago Silva, quien picó habilitado y tiró un centro para que Horacio Tijanovich la empuje a la red. El arquero Braian Olivero estuvo muy atento y evitó la caída de su valla de una forma increíble.
Cuando parecía que los del Indio Ortiz se hacían dueño de las acciones, el partido empezó a hacerse cada vez más friccionado y Gimnasia no encontró los caminos para lastimar a Defensores de Villa Ramallo. De forma insólita, su DT, Héctor Storti, se vio obligado a realizar dos modificaciones en solo 20 minutos de juego por las lesiones de sus jugadores.
Ni Mussis ni Lorenzo Faravelli pudieron hacerse de la pelota para buscar la velocidad de Maximiliano Comba y Tijanovich y el partido comenzó a hacerse cada vez más lento, algo que favoreció al equipo que actualmente milita en el federal A.
Cerca del final del primer tiempo, Mussis probó desde afuera y el disparo del volante besó el travesaño el arco del rival. El Lobo trató de apretar a su rival antes de irse a los vestuarios pero no pudo quebrar el cero en la tarde santafecina.
En el arranque de la segunda parte, Gimnasia logró abrir la cancha y lanzar balones para aprovechar la velocidad de Comba. El arquero de Villa Ramallo comenzó a ser más exigido por el tripero y corría para todos lados para vestirse de bombero en su área.
Ortiz movió el banco para buscar más profundidad pero el equipo de Storti se plantó bien en defensa y cerró bien las bandas. Los volantes granates ganaron cada uno de los espacios de la mitad de la cancha para crear un interesante cerrojo defensivo que Gimnasia no podía quebrar. A pesar del ingreso de Jesús Vargas, los del federal A siguieron manteniendo el orden y camuflaron la diferencia de categoría.
A los 20, Franco Olego se hizo cargo de la ejecución de un tiro libre que pasó muy cerca del arco defendido por Alexis Martín Arias. Fue la primera jugada de peligro de Defensores y logró paralizar más de un corazón en La Plata.
Seis minutos más tarde, Lautaro Chávez corrió sin marca hasta el arco rival y mandó un centro al ras del piso pero Vargas no pudo darle la potencia necesaria para complicar a Olivero.
Un nuevo tiro libre volvió a complicar al tripero pero Martín Arias respondió de muy buena forma y despejó el balón al córner.
Lejos de quedarse con los brazos cruzados, el Lobo contestó con un gran remate de Víctor Hugo Ayala, el mejor del encuentro, y la pelota se fue muy cerca del palo derecho de Defensores de Villa Ramallo. Unos minutos más tarde, Santiago Silva ensayó una volea y, nuevamente, Olivero miró pasar el potente disparo del uruguayo.
El árbitro Silvio Trucco pitó final y el Lobo debió definir su pase a los 16avos por la vía del punto del penal. Para fortuna de los de Ortiz, el tripero metió todos los tiros desde los doce pasos y consiguió una sufrida clasificación a la siguiente fase de la Copa Argentina.
Gimnasia no jugó nada bien en Santa Fe pero cumplió con el objetivo. Ahora, el club mens sana deberá mejorar, y mucho, si quiere seguir sumando por la Superliga Argentina de Fútbol cuando el próximo 6 de abril visite a San Lorenzo.
Por su parte el conjunto de Villa Ramallo realizó un gran encuentro y luchó ante las diferentes adversidades que fueron surgiendo en los noventa minutos.