El Laboratorio de Tiempo del Observatorio Argentino Alemán de Geodesia (AGGO), cuyo predio está ubicado en el Parque Pereyra Iraola, se unirá a los espacios argentinos de investigación que aportaban datos de sus instrumentos para determinar la hora mundial. El observatorio del CONICET cuenta con relojes diez veces más precisos que los mejores del país y que también colaboran con su regulación.
"La determinación precisa del tiempo juega un papel relevante en muchos campos de la tecnología, desde la operación de satélites artificiales hasta las transacciones financieras. La telefonía celular, los sistemas de navegación GPS e Internet, por ejemplo, son actividades que requieren relojes sincronizados con una exactitud superlativa", explicó, coordinador científico del AGGO, Claudio Brunini.
"A partir de ahora nuestro observatorio hará su aporte. Lo importante de su contribución es la calidad: los relojes que suma son más de diez veces más precisos que los mejores disponibles en el país", subrayó el especialista.
En el 2017, la directora del Departamento de Tiempo de la Oficina Internacional de Pesos y Medidas (BIPM), Felicitas Arias, visitó el AGGO para dar un taller sobre tiempo y frecuencia. Una vez que finalizó la actividad que dictó la egresada de la UNLP, se acordó un plan coordinación de esfuerzos de las instituciones argentinas vinculadas a la temática y quedó establecida una escala experimental de tiempo basada en la combinación de sus relojes atómicos.

Cabe destacar que el AGGO es la contribución conjunta entre Argentina y Alemania al Marco de Referencia Terrestre Internacional (ITRF, por sus siglas en inglés), la red mundial de instrumentos geodésicos que soporta la infraestructura global de datos espaciales y contribuye a monitorear los procesos tectónicos y de cambio global.