“Tenemos mucha bronca porque no actuó de la misma forma con los dos equipos”, dijo Hernán Ortiz al comenzar con el análisis de lo sucedido en el clásico número 160. Claramente Germán Delfino fue una factor determinante en el desarrollo del encuentro y que terminó perjudicando a Gimnasia.
Para el Indio, el codazo de Pavone antes de los quince minutos de juego, fue algo alevoso y que debería haber sancionado con una tarjeta roja. “Todo ustedes me dicen que lo de Pavone fue expulsión, nosotros lo vimos y yo no puedo entender como no lo vio él”, declaró el DT apuntando a los periodistas, como buscando complicidad para avalar sus palabras.
“La expulsión desvirtuó todo y se hace difícil analizar el partido después de eso”, sostuvo el Indio, mientras remarcaba que la decisión de sacarle roja a Lorenzo Faravelli, también le había parecido exagerada y un error grosero del arbitraje.
Tras estos dos sucesos, el entrenador mens sana se fue expulsado por Delfino, algo que el mendocino tampoco logra encontrarle explicación. “Me dijo que me echaba porque me había salido del corralito”, fue las palabras que, según Ortiz, le dijo el árbitro al sacarlo de la cancha.
Difícil fue lograr que el análisis del Indio se apartara de la figura de Germán Delfino y solamente decidió resaltar la actitud de sus dirigidos para mantener el orden defensivo y buscar el empate hasta el final. “Es muy difícil en el fútbol argentino jugar con un hombre menos. Teníamos la esperanza de regalarle a la gente algo importante”, finalizó el mendocino.