Por Máximo Randrup
Arte: Sergio Sandoval
Por Máximo Randrup
Arte: Sergio Sandoval
“Para nosotros, Ponzio es fundamental: aporta orden y equilibrio”, admitió hace un tiempo Marcelo Gallardo, el técnico más ganador del fútbol argentino durante el último lustro. Hasta River, que tiene una matriz de juego atravesada por la ambición, precisa de un N° 5 que signifique un obstáculo para el ataque adversario. Una especie de peaje costoso: para seguir por esa ruta, el rival obligatoriamente deja algo en el camino; por ejemplo, claridad en la ofensiva.

Gimnasia continúa con las negociaciones por Julio Vaccari y a la vez, busca rescindir el vínculo contractual con Fernando Zaniratto tras su salida.
Gimnasia ganó frente a Sarmiento de Junín y alimentó sus chances de clasificar a los 8vos de final del Torneo Apertura. ¿Contra quién jugará estas fechas?.
A Gimnasia se le fue Fabián Rinaudo y el Lobo se quedó sin ese peaje. Los contrincantes, ahora, avanzan gratis hacia su arco. Pasan fácil y acceden a la defensa tripera sin la necesidad de realizar esfuerzos significativos. Llegan enteros. Lúcidos para dar el último pase.
Pedro Troglio intentó con Franco Mussis. El plan no funcionó. El exmediocampista de San Lorenzo posee dinámica y sacrificio (eso no está en discusión), aunque no resultó una pieza clave para la contención.
A Gimnasia, en estas cuatro fechas, le llegaron con demasiada simpleza. Atlético Tucumán entró tocando por el medio en los dos primeros goles. Tigre le convirtió por intermedio de un centro, pero que fue enviado desde adentro del área; hasta esa zona se acercó con un ingenuo toque hacia el medio. Lanús también lo hirió por la franja central: lo perforó con un par de pases y la jugada terminó en penal. El Lobo, en 2019, recibió ocho tantos en cuatro partidos y no fueron más por algunas atajadas rimbombantes de Alexis Martín Arias.
Este año, Gimnasia presentó tres mediocampos diferentes. En el debut jugó con Faravelli, Mussis y Licht. En los dos siguientes encuentros paró una segunda línea con Comba, Mussis, Faravelli y M. Gómez. Contra Defensa y Justicia se plantó con estos volantes: Comba, Monti, Ayala y Tijanovich.
Lo mejor del conjunto de Troglio, desde el aspecto de la contención, se vio en el último compromiso. Ante un rival de jerarquía, habituado a fabricar más de media docena de situaciones nítidas de gol, Gimnasia incrementó su firmeza. Tuvo algunos desacoples, es verdad, pero en líneas generales lució equilibrado.
¿Qué varió contra el Halcón? Por primera vez contó con un N° 5 clásico: Patricio Monti. Un futbolista que, si bien no ostenta los pergaminos de Mussis, está acostumbrado a desempeñarse como mediocampista central tradicional. ¡A no tentarse con el arco contrario! “Me caracterizo por ser luchador, recuperador”, se autodefine el joven de 21 años, quien tiene como referente a Rinaudo.
A pesar de que su sendero recién comienza, Monti podría ser la ficha que pedía la estructura albiazul para tornarse impermeable. O, quizás, algún otro que tenga características similares a Fito. Rinaudo es un jugador que –además de estar siempre bien ubicado– garantiza 4,5 quites por partido; el número es de la actual Superliga (81 recuperaciones en 18 cotejos). Mussis, a quien trajeron para reemplazarlo, puede aportar más en ataque pero ofrece menos contención: 25 quites en 9 juegos (2,77 por encuentro).
El entrenador Darío Ortiz tiene varios desafíos, como reducir el índice de distracciones defensivas, elevar el volumen de juego y aumentar la contundencia. Sin embargo, su prioridad, debería ser edificar un mediocampo que aporte contención.