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Llamativo chisporroteo entre dos concejales oficialistas en plena sesión del Concejo en La Plata

Mientras se discutía un posicionamiento del Concejo sobre la situación en Bolivia el concejal Irurueta reclamó airadamente a la presidenta del cuerpo que lo deje hablar. El contrapunto no quedó ahí e intervinieron concejales opositories que plantearon que hubo una situación de maltrato.

Un llamativo cruce que desacomodó a todos los presentes se dio entre dos oficialistas durante la sesión del Concejo Deliberante de este miércoles. Los protagonistas de la historia fueron la presidenta del cuerpo Ileana Cid y el concejal de Cambiemos Julio Irurueta. Pero lo que ocurrió tuvo derivaciones en la continuidad de la reunión, cuando representantes de la oposición se solidarizaron con la titular del cuerpo y plantearon que vieron en el incidente una situación de "maltrato" o "trato irrespetuoso". 

Sea por un exabrupto o por un enojo repentino por una situación puntual, lo concreto es que el incidente llamó la atención de propios y extraños. Ocurrió después de un cuarto intermedio en el que los bloques intentaron infructuosamente ponerse de acuerdo en el modo de calificar lo que ocurre en Bolivia para votar un repudio. Mientras los concejales opositores hablaron lisa y llanamente de un "golpe de Estado", los oficialistas pretendían evitar esa definición y hablar en cambio de "ataques al sistema democrático" con un texto en el que también involucraban actitudes previas del propio Evo Morales.

Aquella discusión no llegó a buen puerto y finalmente no se voto nada al respecto, pero Irurueta tenía intenciones de sentar su postura personal y por eso le pidió insistentemente la palabra a la Presidenta. Después de reclamarle le dijo en tono riguroso: "Lo único que falta es que usted no me dé la palabra". Finalmente, la presidenta le permitió hablar, pero el tema no terminó ahí. Cuando arrancó con discurso Irurueta cruzó mirada con Cid y algo no le gustó en el gesto de la titular del cuerpo, tal vez una sonrisa. "¿Le causa gracia algo?", le espetó en tono cada vez más serio.

Seguramente tan sorprendida como el resto de los presentes, Cid atinó a negar y a pedir que siga con el uso de la palabra, cosa que Irurueta hizo para repudiar "cualquier tipo de manipulación para perpetuarse en el poder", en la que involucró a Morales, y para sostener que cree "que no estamos ante un golpe de Estado tradicional, pero si ante una interrupción del orden constitucional".

La extraña discusión fue retomada más adelante por los concejales peronistas que se solidarizaron con Cid por lo que consideraron fue un "maltrato" o una forma "irrespetuosa", y lo ligaron a su género y a otras situaciones semejantes que se han dado en el Concejo Deliberante. El cruce ocurrió en momentos en que, además, está un funcionamiento una comisión redactora de una protocolo de actuación ante casos de maltrato, especialmente los vinculados con la cuestión de género.

La presidenta no hizo más referencia a lo ocurrido, pero quedó flotando en el aire la duda respecto al origen del episodio. Si la disputa pública es el emergente de otra situación de raíz política o simplemente una bronca de momento porque, al parecer, la intención de la presidenta era cerrar el debate sin darle la palabra a nadie más para que la discusión no se prolongara. Cerca de la Presidencia minimizaron el episodio y aseguran que nada que no pueda solucionarse con una charla mate de por medio pasa entre ambos concejales.

Mientras se discutía un posicionamiento del Concejo sobre la situación en Bolivia el concejal Irurueta reclamó airadamente a la presidenta del cuerpo que lo deje hablar. El contrapunto no quedó ahí e intervinieron concejales opositories que plantearon que hubo una situación de maltrato.

13 de noviembre de 2019

Un llamativo cruce que desacomodó a todos los presentes se dio entre dos oficialistas durante la sesión del Concejo Deliberante de este miércoles. Los protagonistas de la historia fueron la presidenta del cuerpo Ileana Cid y el concejal de Cambiemos Julio Irurueta. Pero lo que ocurrió tuvo derivaciones en la continuidad de la reunión, cuando representantes de la oposición se solidarizaron con la titular del cuerpo y plantearon que vieron en el incidente una situación de "maltrato" o "trato irrespetuoso". 

Sea por un exabrupto o por un enojo repentino por una situación puntual, lo concreto es que el incidente llamó la atención de propios y extraños. Ocurrió después de un cuarto intermedio en el que los bloques intentaron infructuosamente ponerse de acuerdo en el modo de calificar lo que ocurre en Bolivia para votar un repudio. Mientras los concejales opositores hablaron lisa y llanamente de un "golpe de Estado", los oficialistas pretendían evitar esa definición y hablar en cambio de "ataques al sistema democrático" con un texto en el que también involucraban actitudes previas del propio Evo Morales.

Aquella discusión no llegó a buen puerto y finalmente no se voto nada al respecto, pero Irurueta tenía intenciones de sentar su postura personal y por eso le pidió insistentemente la palabra a la Presidenta. Después de reclamarle le dijo en tono riguroso: "Lo único que falta es que usted no me dé la palabra". Finalmente, la presidenta le permitió hablar, pero el tema no terminó ahí. Cuando arrancó con discurso Irurueta cruzó mirada con Cid y algo no le gustó en el gesto de la titular del cuerpo, tal vez una sonrisa. "¿Le causa gracia algo?", le espetó en tono cada vez más serio.

Seguramente tan sorprendida como el resto de los presentes, Cid atinó a negar y a pedir que siga con el uso de la palabra, cosa que Irurueta hizo para repudiar "cualquier tipo de manipulación para perpetuarse en el poder", en la que involucró a Morales, y para sostener que cree "que no estamos ante un golpe de Estado tradicional, pero si ante una interrupción del orden constitucional".

La extraña discusión fue retomada más adelante por los concejales peronistas que se solidarizaron con Cid por lo que consideraron fue un "maltrato" o una forma "irrespetuosa", y lo ligaron a su género y a otras situaciones semejantes que se han dado en el Concejo Deliberante. El cruce ocurrió en momentos en que, además, está un funcionamiento una comisión redactora de una protocolo de actuación ante casos de maltrato, especialmente los vinculados con la cuestión de género.

La presidenta no hizo más referencia a lo ocurrido, pero quedó flotando en el aire la duda respecto al origen del episodio. Si la disputa pública es el emergente de otra situación de raíz política o simplemente una bronca de momento porque, al parecer, la intención de la presidenta era cerrar el debate sin darle la palabra a nadie más para que la discusión no se prolongara. Cerca de la Presidencia minimizaron el episodio y aseguran que nada que no pueda solucionarse con una charla mate de por medio pasa entre ambos concejales.

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Mientras se discutía un posicionamiento del Concejo sobre la situación en Bolivia el concejal Irurueta reclamó airadamente a la presidenta del cuerpo que lo deje hablar. El contrapunto no quedó ahí e intervinieron concejales opositories que plantearon que hubo una situación de maltrato.