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La UNLP puso a trabajar a sus investigadores en busca de la cerveza perfecta

Los científicos se proponen impulsar innovaciones productivas y sumar tecnología en el proceso de fermentación de la levadura, disminuyendo el costo y apostando a la sustitución de importaciones en la producción de cerveza. El proyecto abre enormes expectativas para los productores platenses.

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP empezó a trabajar en la conformación de un banco local de levaduras líquidas, que permitirán disponer de mayor cantidad de variedades y, a la vez, disminuir los precios de la producción. Esto supone una doble ventaja: sabor propio y característico, a menor costo.

En Argentina, y especialmente en nuestra ciudad, la industria cervecera tuvo una singular expansión y creció de manera vertiginosa en los últimos años. De esta forma, logró transformarse en un polo de referencia que nuclea a más de 300 productores locales. Sin embargo, a la hora de diversificarse, la actividad encuentra fuertes limitaciones asociadas al suministro de insumos y equipamiento ya que, en su mayoría, son materiales importados.

Teniendo en cuenta esta problemática, los integrantes del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA), dependiente de la UNLP, el CONICET y la CIC; buscan sumar innovación productiva y tecnológica en el proceso de fermentación para obtención de cerveza, diversificando la matriz productiva, jerarquizando el valor de los productos obtenidos, disminuyendo el costo y apostando a la sustitución de importaciones. Sin lugar a dudas, todo un desafío que abre enormes expectativas para los productores nacionales.

En el caso de la provisión de levaduras, la totalidad de la oferta disponible es importada en formato liofilizado –un proceso similar al deshidratado-. La desventaja no solo tiene que ver con el aspecto económico sino que esta modalidad permite disponer de pocas variedades de levaduras, lo que termina por limitar fuertemente la diversificación característica de la producción.

Los fermentos liofilizados importados suelen estar conformados por varias cepas, cuyas características tecnológicas no son conocidas”, explicó una de las responsables del proyecto, Sofía Sampaolesi.

La conformación de un banco local de levaduras líquidas permitiría disponer de mayor cantidad de variedades, caracterizadas para lograr la formulación de fermentos multicepas, que permitan elaborar un producto con notas distintivas. De este modo, los productores dejarían de quedar atados a la importación y, a su vez, podrían elaborar un producto distintivo en cuanto a su sabor y calidad.

Para organizar el banco local de levaduras, los investigadores están profundizando los conocimientos existentes que se utilizan actualmente, aislando este producto, caracterizándolo tecnológicamente y preservándolo a muy baja temperatura.

La metodología de trabajo dirigido por la investigadora Graciela De Antoni consistirá, en una primera instancia, en la conformación de un equipo multidisciplinario con base en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, que provea respuestas tecnológicas a las necesidades del sector cervecero.

Los científicos se proponen impulsar innovaciones productivas y sumar tecnología en el proceso de fermentación de la levadura, disminuyendo el costo y apostando a la sustitución de importaciones en la producción de cerveza. El proyecto abre enormes expectativas para los productores platenses.

15 de octubre de 2019

Un grupo de investigadores de la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP empezó a trabajar en la conformación de un banco local de levaduras líquidas, que permitirán disponer de mayor cantidad de variedades y, a la vez, disminuir los precios de la producción. Esto supone una doble ventaja: sabor propio y característico, a menor costo.

En Argentina, y especialmente en nuestra ciudad, la industria cervecera tuvo una singular expansión y creció de manera vertiginosa en los últimos años. De esta forma, logró transformarse en un polo de referencia que nuclea a más de 300 productores locales. Sin embargo, a la hora de diversificarse, la actividad encuentra fuertes limitaciones asociadas al suministro de insumos y equipamiento ya que, en su mayoría, son materiales importados.

Teniendo en cuenta esta problemática, los integrantes del Centro de Investigación y Desarrollo en Criotecnología de Alimentos (CIDCA), dependiente de la UNLP, el CONICET y la CIC; buscan sumar innovación productiva y tecnológica en el proceso de fermentación para obtención de cerveza, diversificando la matriz productiva, jerarquizando el valor de los productos obtenidos, disminuyendo el costo y apostando a la sustitución de importaciones. Sin lugar a dudas, todo un desafío que abre enormes expectativas para los productores nacionales.

En el caso de la provisión de levaduras, la totalidad de la oferta disponible es importada en formato liofilizado –un proceso similar al deshidratado-. La desventaja no solo tiene que ver con el aspecto económico sino que esta modalidad permite disponer de pocas variedades de levaduras, lo que termina por limitar fuertemente la diversificación característica de la producción.

Los fermentos liofilizados importados suelen estar conformados por varias cepas, cuyas características tecnológicas no son conocidas”, explicó una de las responsables del proyecto, Sofía Sampaolesi.

La conformación de un banco local de levaduras líquidas permitiría disponer de mayor cantidad de variedades, caracterizadas para lograr la formulación de fermentos multicepas, que permitan elaborar un producto con notas distintivas. De este modo, los productores dejarían de quedar atados a la importación y, a su vez, podrían elaborar un producto distintivo en cuanto a su sabor y calidad.

Para organizar el banco local de levaduras, los investigadores están profundizando los conocimientos existentes que se utilizan actualmente, aislando este producto, caracterizándolo tecnológicamente y preservándolo a muy baja temperatura.

La metodología de trabajo dirigido por la investigadora Graciela De Antoni consistirá, en una primera instancia, en la conformación de un equipo multidisciplinario con base en la Facultad de Ciencias Exactas de la UNLP, que provea respuestas tecnológicas a las necesidades del sector cervecero.

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Los científicos se proponen impulsar innovaciones productivas y sumar tecnología en el proceso de fermentación de la levadura, disminuyendo el costo y apostando a la sustitución de importaciones en la producción de cerveza. El proyecto abre enormes expectativas para los productores platenses.