A 13 años de la catástrofe, La Plata tiene mapas para saber qué zonas corren riesgo de inundación y cuáles no
El COUT aprobado a fin de 2025 incorporó por primera vez en la historia una herramienta clave para conocer los riesgos de inundación antes de construir.
A 13 años de la inundación del 2 de abril de 2013 que marcó para siempre la historia de la ciudad por la muerte de al menos de 89 personas y los daños materiales millonarios a miles de familias, recién ahora La Plata cuenta con una herramienta clave para anticipar los riesgos a quien proyecte cualquier tipo de construcción.
Se trata de un elemento que tiene estatus legal oficial y fue incorporado a fines del año pasado cuando los concejales votaron el Código de Ordenamiento Urbano y Territorial (COUT). Allí fue incluido el plano de peligrosidad que sirve para conocer los riesgos de inundación que tiene cada parcela del distrito.
El instrumento es aún poco conocido, pero está disponible tanto para los desarrolladores como para cualquier persona que compre un lote para construir y quiera saber con precisión si está una zona inundable o si presenta menor exposición al riesgo hídrico.
Mapa de riesgo de inundación (2)
El mapa general con las áreas de mitigación y adaptación de las inundaciones, de prohibición y de restricción de la ocupación de parcelas en La Plata
Un anexo clave del COUT
El corazón de esta herramienta está en el Anexo 1 del Código, donde se detalla la cartografía oficial del partido. Allí se divide el territorio en 178 cuadrantes, cada uno con su correspondiente nivel de peligrosidad -media o alta- frente a eventos de inundación. Este mapa no es solo un diagnóstico: es, sobre todo, una guía concreta para la toma de decisiones.
Según los especialistas que participaron en su desarrollo, el plano permite que cualquier persona pueda conocer el grado de riesgo de su lote, tanto para construcciones existentes como para futuros proyectos. Es decir, alguien que hoy quiera comprar un terreno, edificar una vivienda o desarrollar un emprendimiento inmobiliario en La Plata, tiene a disposición información pública y precisa sobre las condiciones del lugar.
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Las 178 cuadrículas en que se divide el mapa de La Plata, cada una con su nivel de riesgo de inundación
Por primera vez, el Código de Ordenamiento Urbano cuenta con detalles de riesgo de inundación de cada parcela de La Plata
"Si alguien quiere comprar hoy en La Plata o quiere subdividir tierras para lotear y hacer barrios, está perfectamente definido cuáles son las zonas inundables, cuáles son las zonas peligrosas y cuáles no", explicó a 0221.com.ar el ingeniero Pablo Romanazzi, uno de los históricos impulsores de esa herramienta.
Alguien que hoy quiera comprar un terreno, edificar una vivienda o desarrollar un emprendimiento, tiene a disposición información pública y precisa sobre las condiciones del lugar
Cada una de esas 178 cuadrículas muestra una porción del territorio del distrito de La Plata con zonas marcadas en rojo, de "peligrosidad alta"; en naranja, de "peligrosidad media" y en gris, donde están las parcelas "afectadas parcialmente por peligrosidad alta o media.
Mapas riesgo de inundación
Tolosa, el Casco Urbano y Abasto: tres cuadrantes que sirven de ejemplo con zonas de riesgo alto y medio de inundación
El impacto en el mercado inmobiliario
En ese sentido –según explica– el Código introduce un cambio sustancial: ya no es posible alegar desconocimiento. Las zonas inundables están claramente identificadas y el propio marco normativo establece restricciones. Por ejemplo, en áreas de riesgo alto no solo se desalienta el desarrollo urbano, sino que directamente pueden prohibirse nuevas ocupaciones en sectores no consolidados. Y en los casos donde se habiliten proyectos, estos deberán contemplar medidas específicas de mitigación.
Este avance normativo también impacta en el mercado inmobiliario y en la planificación urbana. Quienes pretendan lotear tierras o impulsar nuevos barrios deberán ajustarse a estos parámetros. Las autoridades, por su parte, cuentan con una herramienta más sólida para evaluar y eventualmente rechazar proyectos en zonas comprometidas.
En áreas de riesgo alto no solo se desalienta el desarrollo urbano, sino que directamente pueden prohibirse nuevas ocupaciones en sectores no consolidados
Para el profesional, la incorporación de esos mapas "es una incorporación fundamental" y en el terreno político, "una contribución muy buena de la Municipalidad de La Plata, los miembros del Concejo Deliberante anterior y los actuales, que consolidaron esa norma". A futuro, la herramienta jugará un rol decisivo: "Ahora nadie se puede hacer el distraído si lotea en un barrio inundable, porque no le van a dar la aprobación, pero además porque en caso de prosperar algún tipo de emprendimiento, se van a tener que tener en cuenta las restricciones".
Loteo clausurado en Ruta 36 y 495
Para no recibir sanciones y clausuras, quienes pretendan lotear tierras o impulsar nuevos barrios deberán ajustarse a estos parámetros
Una visión integral del territorio
Más allá de los mapas, el riesgo de inundación atraviesa todo el COUT y plantea una visión integral del territorio. En su núcleo normativo y estratégico, define un modelo de ciudad que busca articular crecimiento, inclusión y sostenibilidad. Dentro de esa lógica, la dimensión ambiental ocupa un lugar central, con especial énfasis en la gestión hídrica.
El artículo 10, por ejemplo, establece la necesidad de una planificación integral del ciclo del agua, que contemple no solo el drenaje pluvial, sino también la preservación de recursos hídricos, la reducción de la vulnerabilidad territorial y la prevención de riesgos.
De acuerdo al espíritu que se plantea, los arroyos dejan de ser un problema para convertirse en parte de la solución: funcionan como "corredores verdes", "áreas de retención hídrica" y "elementos estructurantes del paisaje urbano".
Además, el modelo incorpora zonas de amortiguación para excedentes hídricos y delimita áreas donde directamente se prohíbe la urbanización, con el objetivo de evitar que la ciudad siga expandiéndose sobre terrenos naturalmente inundables.
Arroyos de La Plata
Lo que todavía falta: "Saber qué hacer"
Pero el desafío no se agota en la regulación del suelo y todavía restan aspectos fundamentales pendientes. En amplios sectores de la ciudad donde el riesgo ya es una realidad -con barrios consolidados en áreas vulnerables-, el foco pasa a estar necesariamente en la prevención y la adaptación.
"Es muy importante empezar a trabajar en la prevención, en las zonas que son inundables, en las zonas que están comprometidas donde ya hay viviendas construidas, donde ya hay urbanización consolidada", dice Romanazzi. Y lo primero sería trabajar sobre el cambio del tipo de vivienda o en la prevención. "Todavía falta tener protocolos de evacuación o 'de saber qué hacer', que es lo que ya está hecho, pero no está publicado y que nadie divulga".
Para que la herramienta sea efectiva es necesario que esa información llegue a la ciudadanía y se traduzca en decisiones concretas: desde la elección de un lote hasta la planificación de políticas públicas. Porque, como coinciden los especialistas, conocer el riesgo es el primer paso para evitar que la historia vuelva a repetirse.