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Con almuerzos íntimos, en Miraflores se saborea la cuenta regresiva para la apertura

Los domingos de septiembre fueron para terminar de poner a punto al nuevo rincón de la ciudad que ya tiene casi todo listo para abrir sus puertas al público. Comidas y tragos de lujo en un ambiente marcado por la amistad y buena onda, que en breve será una opción distinta para los platenses.

Con el bar aún en obra pero ya casi terminado, la gente de Miraflores está ultimando los detalles para abrir las puertas al público en general, durante todo el día, todos los días. Y no se les ocurrió mejor manera de hacer la previa que preparando almuerzos multitudinarios, con música y amigos -que se anotan vía redes para decir presente-, mientras se termina de redondear la propuesta final que, como le dijeron los hermanos Gabriel y Manuel Vallejos a 0221.com.ar semanas atrás, "queremos lograr un producto que nos vuele la cabeza a todos".

Por la entrada principal del local de 8 entre 59 y 60 entran y salen decenas de personas todos los días, que continúan trabajando en darle la forma final a un proyecto innovador que está a punto de parir. Y como todo está casi listo, los retoques finales los están dando los fines de semana, puntualmente los domingos, en donde los cocineros presentan platos de todos los colores, a modo de aperitivos para la apertura final: focaccias, sopas, ceviches, chorizos caseros, empanadas en el horno de barro, postres, tragos y más.

Todo, en el marco de un ambiente íntimo, porque estos encuentros están destinados a los más cercanos: amigos y familiares de todos los que directa e indirectamente están haciendo posible la creación de este nuevo lugar en la ciudad. Tanto los Vallejos como el resto de los futuros empleados van sirviendo de mesa en mesa las comidas y bebidas -gran variedad de vinos que son llevados por los invitados, a modo de agradecimiento, junto con plantas que quedarán en el patio, para siempre-.

"Este es un proyecto en donde el producto va a ser el único protagonista, en todos sus sentidos: la cocina, la coctelería y demás", dijeron Manuel Vallejos y Diego Sandoval a este portal, para describir cuál es la esencia de Miraflores, un lugar en el que tanto las carnes, pescados y verduras tienen sello platense.

"Nuestra parrilla va a tener una impronta muy grande, pero con la brasa como método de cocción; o sea, no una parrilla tradicional con la idea de comerte un vacío o un costillar, sino para cocinar pescados, un bife de chorizo grande, unos langostinos, unas mollejas, vegetales", anticipó quien también es dueño de La Mulata Bar & Arte y Cruel Barra Morfi.

"La idea madre es tratar de reversionar una cocina de México para abajo. Tampoco que sea algo tan puntual, pero queremos apostar a mostrar sabores que no son tan conocidos, pero que tendrían que serlo: nuestras comidas típicas, de Uruguay, Paraguay, y más. Una sopa paraguaya, por ejemplo, que está buenísima. Por un lado eso, y después los tragos: estamos haciendo un esbozo de la carta con destilados latinoamericanos. Pisco, mezcal, rones, gines nacionales, hay destilados de pera que no los conoce nadie, en el sur se está destilando con yuyos típicos de ahí. Queremos usar todo el abanico de cosas nuevas que están saliendo con calidad", explicó.

"La cocina y los cocineros tienen que estar a la vista, que se vean, mano a mano, lo más cerca de la gente posible. Así como queremos acortar el pasamano entre los productores y el negocio, también lo queremos hacer entre nosotros, los cocineros y el público. Que sea un mano a mano con el bartender, ver qué usa, qué no usa", insistió. Y cerró: "Miraflores va a ser un pulmón en la urbe para comer y tomar rico, hacerte la barba, con un rato de mimos para pasarla bien".

La inauguración oficial es inminente. Por lo pronto, el mes de la primavera fue el elegido para mostrar a los amigos todo lo que se viene.

Los domingos de septiembre fueron para terminar de poner a punto al nuevo rincón de la ciudad que ya tiene casi todo listo para abrir sus puertas al público. Comidas y tragos de lujo en un ambiente marcado por la amistad y buena onda, que en breve será una opción distinta para los platenses.

29 de septiembre de 2018

Con el bar aún en obra pero ya casi terminado, la gente de Miraflores está ultimando los detalles para abrir las puertas al público en general, durante todo el día, todos los días. Y no se les ocurrió mejor manera de hacer la previa que preparando almuerzos multitudinarios, con música y amigos -que se anotan vía redes para decir presente-, mientras se termina de redondear la propuesta final que, como le dijeron los hermanos Gabriel y Manuel Vallejos a 0221.com.ar semanas atrás, "queremos lograr un producto que nos vuele la cabeza a todos".

Por la entrada principal del local de 8 entre 59 y 60 entran y salen decenas de personas todos los días, que continúan trabajando en darle la forma final a un proyecto innovador que está a punto de parir. Y como todo está casi listo, los retoques finales los están dando los fines de semana, puntualmente los domingos, en donde los cocineros presentan platos de todos los colores, a modo de aperitivos para la apertura final: focaccias, sopas, ceviches, chorizos caseros, empanadas en el horno de barro, postres, tragos y más.

Todo, en el marco de un ambiente íntimo, porque estos encuentros están destinados a los más cercanos: amigos y familiares de todos los que directa e indirectamente están haciendo posible la creación de este nuevo lugar en la ciudad. Tanto los Vallejos como el resto de los futuros empleados van sirviendo de mesa en mesa las comidas y bebidas -gran variedad de vinos que son llevados por los invitados, a modo de agradecimiento, junto con plantas que quedarán en el patio, para siempre-.

"Este es un proyecto en donde el producto va a ser el único protagonista, en todos sus sentidos: la cocina, la coctelería y demás", dijeron Manuel Vallejos y Diego Sandoval a este portal, para describir cuál es la esencia de Miraflores, un lugar en el que tanto las carnes, pescados y verduras tienen sello platense.

"Nuestra parrilla va a tener una impronta muy grande, pero con la brasa como método de cocción; o sea, no una parrilla tradicional con la idea de comerte un vacío o un costillar, sino para cocinar pescados, un bife de chorizo grande, unos langostinos, unas mollejas, vegetales", anticipó quien también es dueño de La Mulata Bar & Arte y Cruel Barra Morfi.

"La idea madre es tratar de reversionar una cocina de México para abajo. Tampoco que sea algo tan puntual, pero queremos apostar a mostrar sabores que no son tan conocidos, pero que tendrían que serlo: nuestras comidas típicas, de Uruguay, Paraguay, y más. Una sopa paraguaya, por ejemplo, que está buenísima. Por un lado eso, y después los tragos: estamos haciendo un esbozo de la carta con destilados latinoamericanos. Pisco, mezcal, rones, gines nacionales, hay destilados de pera que no los conoce nadie, en el sur se está destilando con yuyos típicos de ahí. Queremos usar todo el abanico de cosas nuevas que están saliendo con calidad", explicó.

"La cocina y los cocineros tienen que estar a la vista, que se vean, mano a mano, lo más cerca de la gente posible. Así como queremos acortar el pasamano entre los productores y el negocio, también lo queremos hacer entre nosotros, los cocineros y el público. Que sea un mano a mano con el bartender, ver qué usa, qué no usa", insistió. Y cerró: "Miraflores va a ser un pulmón en la urbe para comer y tomar rico, hacerte la barba, con un rato de mimos para pasarla bien".

La inauguración oficial es inminente. Por lo pronto, el mes de la primavera fue el elegido para mostrar a los amigos todo lo que se viene.

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Los domingos de septiembre fueron para terminar de poner a punto al nuevo rincón de la ciudad que ya tiene casi todo listo para abrir sus puertas al público. Comidas y tragos de lujo en un ambiente marcado por la amistad y buena onda, que en breve será una opción distinta para los platenses.