La pronta llegada de la primavera marcará el florecimiento de avances judiciales en una de las causas por la que fue procesado el exfiscal platense, Fernando Cartasegna, quien es investigado por su ex colega Álvaro Garganta, en el marco de una denuncia radicada por el procurador general bonaerense, Marcelo Conte Grand.
Para el investigador está agotada la etapa de producción de prueba y ordenó el cierre de sumario, paso previo al requerimiento de juicio oral. Ante esto, la defensa de Cartasegna, a cargo de la abogada Silvia Petroff, se opuso a la medida y pidió la revisión del cierre bajo el argumento que aún queda prueba pendiente de originar que, según entiende esa parte, demostrará la inocencia delex fiscal que persiguió a las barras bravas de Estudiantes y Gimnasia, combatió la trata de personas y todo tipo de delitos sexuales como pedofilia.
La carátula del expediente señala que Cartasegna fue procesado por los delitos de “peculado, violaciones de los deberes de funcionario público, incumplimiento de promover la persecución y represión en concurso ideal con incumplimiento de los deberes de funcionarios público”.
En rigor, Cartasegna está sospechado de abrir causas fantasmas, no ejecutar órdenes de allanamiento, pérdida de evidencias, dinero secuestrado de origen desconocido, más de 150 efectos secuestrados en allanamientos sin rotular y desparramados en oficinas, sin cadena legal de custodio; teléfonos desaparecidos y proyectiles embalados en bolsas de papel, entre otras situaciones irregulares detectadas en las oficinas que tenía bajo su mando.

Pero Cartasegna tiene otro frente judicial abierto. Se trata de una causa por falso testimonio calificado a cargo de las fiscales Ana Medina y Betina Lacki. Por este hecho el expediente se elevó a juicio oral.
La causa se inició tras el ataque que Cartasegna asegura haber sufrido en su ex despacho de la disuelta Fiscalía 4 de La Plata, donde apareció maniatado, en el piso de su despacho escribieron “Nisman” con azúcar y empapelaron parte del edificio de Tribunales de La Plata con un panfleto con la foto del fiscal y la leyenda “Conozca al próximo Nisman”, en relación al fiscal federal que apareció muerto en su departamento de Puerto Madero.
Una pericia de Gendarmería determinó que los panfletos se imprimieron desde una PC y con una impresora que estaban en el ex despacho de Cartasegna y que solo él tenía acceso a ese sector.

Tras la denuncia, el magistrado fue licenciado y su fiscalía intervenida. Las irregularidades halladas eran tales que se ordenó la disolución de esa unidad fiscal. Mientras tanto, el ahora acusado, estaba internado en una clínica psiquiátrica.
Luego del alta médica, Cartasegna se presentó a declarar en la fiscalía de Medina. También en la que está a cargo del Álvaro Garganta, donde asimismo está procesado, pero por presuntos delitos derivados de su actuación como fiscal.
Cartasegna estuvo al frente de la UFIJ 4 hasta el 3 de mayo de 2017, cuando fue licenciado por la Procuración luego de denunciar que fue atacado en su despacho, en lo que se sospechó que pudo ser una posible represalia por causas que investigaba.

Sin embargo, una auditoría realizada luego en su fiscalía detectó graves anormalidades en el funcionamiento de la dependencia, lo que motivó una denuncia penal. En la auditoría se encontraron causas que estaban muy retrasadas y se detectó el faltante de elementos secuestrados en investigaciones, por ejemplo, de dinero.
También en la fiscalía se encontró cocaína que había sido secuestrada en un procedimiento, aunque no existía ninguna causa vinculada a esa droga incautada.
De la UFIJ de Cartasegna también había desaparecido el expediente de la muerte del estudiante de periodismo Miguel Bru, aunque luego fue encontrado, y, además, un ex secretario de Derechos Humanos de la Municipalidad de La Plata lo denunció por haber entorpecido la investigación de ese hecho.