Rolando Rivas, taxista fue la telenovela más exitosa de la historia de la televisión argentina y logró trascender el género con una popularidad que aún conserva. A 40 años de su emisión original, los taxistas platenses viven otro culebrón. Están gobernados por la pelea de la calle con el sistema UBER, pero también en una lucha sorda entre distintos espacios y agrupaciones (gremiales y patronales) por el manejo de la representatividad del sector, lo que marca una historia con final abierto.
Lejos de lágrimas de emoción que arrancaban Claudio García Satur y Soledad Silveyra, los trabajadores del volante de La Plata lloran por los aumentos de combustibles, de insumos y la delgadez de billetera de los pasajeros que ven en el taxi algo cada más lejano como opción de movilidad urbana e interurbana.
La comunidad de taxistas está representada por las empresas de radiollamados, los independientes, el Sindicato de Conductores (que dirige el mediático Juan Carlos Berón), el Sindicato de Peones de Taxis, cuyo titular es el histórico dirigente del sector, Raúl Salomone, pero entre ellos quiere terciar Marcelo Arévalo, líder de la agrupación “Calle 43”. Pero en los últimos meses irrumpió con fuerza la Agrupación Taxista Platenses, que protagonizó la masiva marcha contra UBER que se realizó el pasado 1 de agosto desde la Ciudad Autónoma de Buenos Aires hasta La Plata, lo que reconfiguró el mapa de poder en el sector.
Los choferes son representados, históricamente, por el Sindicato de Peones de Taxis que encabeza Salomone. Son los únicos que cuentan con personería gremial y pueden sentarse a negociaciones colectivas en el ministerio de Trabajo o ante las cámaras patronales. Tienen sede en Barrio Hipódromo y se referencian con el histórico Omar Viviani, quien fuera uno de los popes de la CGT nacional.
Salomone es el dirigente de consulta obligada para los concejales de La Plata ante cada variación del cuadro tarifario. Al resto de los dirigentes se los invita, pero solo por gentileza, no por su representatividad.
Pese a ellos hay otros espacios que dicen representar a los trabajadores taxistas. Uno de ellos es el mediático Juan Carlos Berón que dice tener afiliados trabajadores y propietarios de hasta un vehículo, una especie de autogestivos del volante. Se hizo conocido a base de sus apariciones mediáticas con ideas como vender golosinas en taxis. También organiza ciclos de desayunos con distintas personalidades de la vida social de La Plata. Varias veces intentó ser concejal y se referencia en espacios ligados al peronismo de platense, aunque no es un justicialista orgánico.

Marcelo Arévalo es un histórico puntero peronista de Ringuelet. Desde muy joven tuvo conflictos con la ley, pero de grande se dedicó al mundo de los taxis. Irrumpió en escena con su “Agrupación Calle 43” en la que nuclea a taxistas. El nombre está relacionado a la ubicación geográfica de su sede: 43 entre 1 y 2.
Este dirigente es conocido en la ciudad por sus pirotécnicas y humeantes marchas. Cada vez que movilizan detonan cientos de kilos de pirotecnia y bombas de humo color verde. Muchos de sus afiliados con barras bravas de Estudiantes y Gimnasia que lograron licencias de taxis o que trabajan para algún empresario del sector. Fue investigado en el marco de la megacausa de los “taxis mellizos” en La Plata, que tenía a su cargo el ex fiscal Fernando Cartasegna. Hasta el momento, no fue descubierta ninguna irregularidad en su emprendimiento gremial de baja representación pero de alto impacto sonoro en las calles.

A los tres espacios mencionados, se suma un cuarto referente: Walter Guas, quien desde hace tiempo viene trabajando con la Agrupación Taxistas Platenses. Tuvo su bautismo de fuego el 1 de agosto pasado, con la masiva marcha de taxistas desde Capital Federal a La Plata para repudiar el sistema de viajes UBER.
De otro lado del mostrador están los empresarios del servicio de taxis. Floteros, tropilleros y empresas de radiollamados, representan al sector patronal de esta porción del mundo del trabajo.
La Asociación Propietarios de Taxis es una de las más grandes de la capital bonaerense. Su titular es Javier Parra. Es uno de los que reclama que las multas al transporte ilegal no sea inferior a $90mil.
Otra de las entidades de peso del sector es la Unión Propietarios de Autos taxi (UPAT), cuyo referente es Gustavo Vitale. La meta de esta entidad es luchar por los derechos del propietario de taxis. Los referentes del espacio estuvieron ligados al Partido Justicialista de La Plata. En particular, Vitale militaba en las filas del kirchnerismo local.

Junto a ellos conviven otras empresas como Radio Taxi La Plata, la histórica tele Taxi y Code taxi, entre otras firmas.
En la actualidad el partido de La Plata cuenta con 2131 licencias de taxis habilitadas para circular, según registros oficiales de la Municipalidad de La Plata. La ampliación del parque, via otorgamiento de nuevas licencias, es facultad del Intendente. De él depende la habilitación de nuevos permisos, uno de los registrados más codiciados por inversores locales.