Los gremios que nuclean a los docentes universitarios deberán esperar hasta el próximo lunes a las 17 para negociar los incrementos salariales con el Gobierno Nacional. En medio de una alarmante inestabilidad cambiaria, ambas partes coincidieron en que lo más conveniente era postergar la paritaria de este viernes. Por el momento, habrá clases en la UNLP.
“Con la situación del dólar la verdad que era innecesario ir a discutir una nueva escala salarial”, afirmó a 0221.com.ar el Secretario General de CONADU, Carlos De Feo. En ese sentido detalló: “La Secretaría de Políticas Universitarias nos propuso pasar a un cuarto intermedio y reunirnos el lunes, nosotros coincidimos”.
De todas formas, los docentes universitarios son conscientes que han logrado llamar la atención del Gobierno. Es por esto que el propio ministro de Educación, Alejandro Finocchiaro, es el indicado para encabezar las “sesiones de trabajo” propuestas por la misma cartera para resolver la complicada mesa de negociación salarial.
En la última reunión, el ofrecimiento a los gremios fue del 15% más sumas remunerativas no bonificables. Las mismas alcanzaban los $456 en noviembre y $228 en diciembre para los cargos más bajos mientras que, para los profesores titulares, implicaría el doble de dinero. Sin embargo, la propuesta tuvo un rechazo contundente ya que, según explicaron los docentes, estas sumas fijas no aportan a la antigüedad y al sistema de salud.
“Después de lo que fue la marcha (de este jueves), tenían que venir con algo superador y creo que con la disparada del dólar eso no iba a ser posible”, reveló De Feo. En esa línea agregó que “la movilización del jueves 30 le pegó de lleno al Gobierno porque la universidad es un derecho de todas las clases”.

Con este panorama, el próximo lunes 3 de septiembre a las 17 la cartera educativa intentará cerrar el conflicto con los educadores universitarios. En caso de no haber arreglo, se esperan nuevas jornadas de paro en reclamo de una paritaria sin techo y en defensa de la educación pública.
Los gremios, por su parte, continúan exigiendo un aumento salarial del 30% con cláusula gatillo, la devolución de los 4 mil millones de pesos recortados al presupuesto universitario y su ampliación para satisfacer los más elementales gastos de funcionamiento.