Las corridas, el humo y las balas fueron el centro de la escena en el mediodía del centro de La Plata. Cuando parecía que las aguas se calmaban, un patrullero de la Policía Bonaerense arrancó a toda velocidad y, en la esquina de 7 y 49, atropelló a uno de los manifestantes. La persona que impactó con el auto salió disparada y generó la reacción de sus compañeros, quienes respondieron a la agresión con golpes y patadas.
La imagen es clara. El manifestante se encontraba caminando por la senda peatonal de 7 y 49, cuando el patrullero lo arremetió a toda velocidad. El hombre terminó volando directo al asfalto por el impacto con el automóvil. Una vez que esto ocurrió, sus compañeros rodearon el vehículo policial para destrozarlo.
Patadas, golpes, piedrazos y hasta dos personas que se subieron al techo para romper las sirenas. Esa fue la respuesta que tuvieron los policías por el violento accionar que llevaron adelante.

Como dato de color, el patrullero se disponía a cruzar el semáforo con luz roja y los autos que venían por calle 49 tenían el paso para continuar con su camino, aunque pocos se animaron a manejar en medio de tantas piedras, humo y balas.

Sin lugar a dudas, el conflicto entre el Gobierno de María Eugenia Vidal y los trabajadores del Astillero Río Santiago se encuentra en su punto más crítico. Al temor de una posible privatización de la fábrica portuaria, se le suman los graves incidentes que se registraron en La Plata.