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¿La decisión de no evacuar las escuelas soluciona el problema de las amenazas de bomba?

Los padres manifestaron su opinión luego de la resolución del fiscal Álvaro Garganta de implementar un nuevo protocolo de acción ante este tipo de casos. Hasta el momento no se encontró ningún artefacto sospechoso luego de las denuncias por llamados intimidatorios. ¿Quién se hace responsable ante un caso real? Las opiniones en esta nota de 0221.com.ar.

La problemática de las amenazas de bomba afectó a más de 40 escuelas de La Plata, Berisso y Ensenada en los últimos cuatro meses y pese a los operativos, allanamientos y advertencias a los padres de los alumnos, no se ha logrado encontrar una solución. Tal como informó este jueves 0221.com.ar, el fiscal platense Álvaro Garganta tomó una polémica decisión, que levantó polvareda en la región. 

MAPA DE LAS AMENAZAS DE BOMBA EN ESCUELAS DE LA REGIÓN 

 

Como detallaba este portal, el titular de la Unidad Fiscal de Instrucción (UFI) N° 11 de La Plata resolvió implementar un nuevo protocolo de acción para este tipo de casos. Según se desprende de la nota dirigida al director General de Cultura y Educación bonaerense, Gabriel Sánchez Zinny, ante cada nuevo llamado los agentes de la Dirección Provincial de Explosivos realizarán los procedimientos correspondientes para descartar la amenaza y, de no hallar material explosivo, las clases continuarán su curso con normalidad. En tanto, aclaró que solo se evacuará el edificio en caso de que los especialistas encuentren material “que fuera necesario explotar”.  

La medida despertó la preocupación de los padres de los estudiantes de distintos colegios. Tal es el caso de la comunidad educativa del Normal 1, uno de los establecimientos que más ha padecido los reiterados llamados intimidatorios: en poco más de tres meses los chicos tuvieron que dejar la escuela en 21 oportunidades. Ni bien llegan a la institución, dos veces por mañana, durante el primer turno o por la tarde, con lluvia y con frío. No obstante, se alertaron ante la decisión de Garganta.

Creo que está bastante lejos de solucionar el tema. Uno siempre tiene la necesidad de saber que los chicos están al resguardo, más allá de si la amenaza es real o no. Tienen que investigar de dónde vienen los llamados, que es lo fundamental en todo esto”, expresó a 0221.com.ar Noelia, que tiene a su hijo en el 2º año del secundario. Y siguió: “La preocupación es grande por saber que los chicos van a estar dentro del colegio mientras la gente de explosivos esté revisando todo. Además las clases se alteran igual”.  

Jorgelina, es otra de las mamás de la escuela de 14 y 51 que tomó con pinzas la medida judicial. “Desacertado. Es un establecimiento muy grande y es difícil controlar eso. No esperemos a que pase algo. No sé si es un simple llamado de atención para que reaccionen y no hagan más esos llamados. Pero genera preocupación e incertidumbre”, sostuvo en diálogo con este portal.

La concejala Lorena Riesgo también envía a su hija a ese establecimiento y puso reparos a la resolución del fiscal local. “No es garantía de que no vaya a suceder nada. Establecer la responsabilidad en los directivos de las escuelas es bastante extraño. Si hubiese voluntad en solucionarlo, no debería ser tan complejo, sobre todo en términos en que la tecnología ha avanzado tanto”, disparó. En esa línea, la edil del bloque FpV-PJ agregó: “Y si un día pasa, ¿qué hacemos? Si esto se notifica, voy a pedir que se me informe para ir a retirar a mi hija”. 

“En un momento me pareció una decisión acertada porque nunca encontraron algo sospechoso, pero recapitulando es algo preocupante porque los que están ahí son los nenes”, manifestó por 221Radio María José, cuyos hijos van al jardín del Normal 1. La situación hartó a los padres, que el próximo lunes encabezarán junto a los alumnos un abrazo simbólico al edificio y luego cortarán 14 y 50 en búsqueda de una solución a la problemática. “Hay nenes que se quedan llorando por las amenazas. Las maestras están súper angustiadas, es una responsabilidad terrible llevarlos hasta el Centro Cultural Islas Malvinas, cruzar la calle, que pase un accidente o se caigan por un pozo”, cerró. 

Otra de las escuelas que más amenazas recibió fue el Albert Thomas de 1 y 57. Pese a que los chicos han sido evacuados en reiteradas ocasiones, los padres manifestaron su inquietud al planteo del fiscal. “Los chicos tienen que salir siempre, no pueden arriesgarlos. Una vez encontraron una bombita de olor, se podrían haber intoxicado. Se debe buscar otra solución y no esperar a que pase algo grave”, comentó a 0221.com.ar Claudia, que tiene a su hija en el 2º año.

DUDAS EN BERISSO 

El eco de la decisión de Álvaro Gárganta llegó a la vecina localidad, donde hubo reuniones en varios establecimientos para analizar este tema. Los colegios berissenses también han sido blanco de los bromistas y hubo encuentros entre padres, autoridades policiales, judiciales y municipales. La Comuna hasta ha sancionado a los padres de los jóvenes identificados en los allanamientos.  

“¿Quién se hace cargo de nuestros hijos si llega a pasar algo? Hasta ahora no pasó nada. Pero si llega a pasar, ¿el fiscal Garganta se hace cargo? ¿Sánches Zinny? La verdad una muy mala noticia, no están capacitados para resolver este tema”, lanzó Stella, que lleva a su nena de 4 años al jardín de infantes de la Escuela San Francisco, con sede en 153 entre 13 y 14. 

En la misma sintonía se manifestó Ana, cuyos hijos van a Nuestra Señora del Perpetuo Socorro. “Ante tanta falsa amenaza uno no sabe qué pensar. Esa decisión es una rama de doble filo, porque si hay bomba, se pierde mucho más que un día de clases”, dijo a este portal.

La del fiscal platense regirá, al menos, mientras su Fiscalía esté en turno (hasta el próximo 15 de agosto) y busca evitar la pérdida de clases, pero, al mismo tiempo, supone un riesgo mayor para los jóvenes si, desgraciadamente, terminara por confirmarse la existencia de material explosivo en el interior de una escuela de la región.

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