Por Florencia Tróccoli
Por Florencia Tróccoli
“Hay que defender a las iglesias con la vida”, dijo el sacerdote Luis Moisés Jardín y desató no solo la polémica sino también la confusión. Las palabras del religioso desencadenaron este jueves un amplio despliegue policial en la Catedral de La Plata y poco a poco los efectivos comenzaron a formar una muralla azul frente al templo de 14 entre 51 y 53. El motivo: la tercera apostasía colectiva en la ciudad. El temor ante un posible cruce entre los religiosos y los interesados en dejar de pertenecer al catolicismo, terminó en un gran operativo en un mediodía ya marcado por las protestas.

Según indicaron las autoridades de salud provinciales y de La Plata llegan pocas dosis, la campaña avanza lento y preocupa el acceso de los grupos de riesgo.

Aunque en principio se evaluó una suba mayor al 20%, la Provincia decidió moderar el impacto en los usuarios y el ajuste desde mayo sería del 11%.
No obstante, todo transcurrió con normalidad. En la esquina de 14 y 53 alrededor de treinta personas fueron a llevar al arzobispado sus cartas para despegarse del credo. En su mayoría eran jóvenes, quienes pedían los instructivos y luego llenaban las planillas, apoyados en las paredes del arzobispado.
Como ya detalló 0221.com.ar, además del nombre completo y el lugar actual de residencia, en el texto deberá estar consignado el nombre de la parroquia y la fecha exacta en la que la persona fue bautizada. Luego hay que esperar a que el Arzobispado envíe una respuesta, y entonces acercarse a la parroquia donde cada uno recibió el sacramento para hacer el último trámite: la salvedad en los registros de bautismo, donde se anota que la persona apostató.
"Tenemos dos reacciones. Una positiva, porque mucha gente ha consultado por Facebook y se ha sumado. Pero también han aparecido los negativos y violentos, pero obviamente no entramos en ninguna discusión porque no es el espíritu de este espacio", señaló a este portal Chola, que forma parte del movimiento que convoca y ayuda a las personas que desean alejarse de la institución católica.
A pocos metros y sobre la rambla, otro grupo concentró movido por las declaraciones del sacerdote. Se trataba de integrantes de la colectividad armenia, quienes ante el posible conflicto en la zona, se acercaron a proteger el monumento que recuerda el genocidio de ese pueblo. Entre ellos también se contaba una joven que llevaba el pañuelo celeste que identifica a las agrupaciones Pro vida en lo que respecta a la legalización del aborto, pero no hubo ningún cruce con los apóstatas.