Taxi, remís o Uber para ir de City Bell a Plaza Moreno: ¿qué servicio conviene?
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Taxi, remís o Uber para ir de City Bell a Plaza Moreno: ¿qué servicio conviene?

Los diferentes servicios de transporte se encuentran en boca de todos los platenses. La lucha declarada de taxistas y remiseros contra Uber y otros servicios similares se encuentra en su punto más álgido, justo cuando un diputado ha decidido impulsar un proyecto para legalizar el servicio de la firma norteamericana. En medio de todo ello, miles de platenses se hacen una pregunta inevitable: ¿Cuál es el servicio más conveniente?

Uber parece haber llegado para quedarse y la polémica desatada en torno a su habilitación en la ciudad, también. El proyecto presentado por el diputado provincial por Cambiemos Guillermo Castello se encuentra en el ojo de la tormenta. La iniciativa busca regular -y por lo tanto permitir- el funcionamiento de las redes de transportes tales como la que impulsa la firma norteamericana o sus pares Cabify y Lyft, entre otras. El proyecto ya generó revuelo y se ganó el rechazo pleno taxistas y remiseros. En medio de la disputa se encuentran pasajeros, clientes que eligen el servicio de transporte más adecuado y con la mejor relación entre los costos y los beneficios.

En ese marco surge, inevitablemente, una pregunta clara: ¿Cuál es el servicio más conveniente? Taxis, remises o ubers, esa es la cuestión.

La respuesta a la pregunta puede tener diferentes respuestas, pero si se lo reduce a una cuestión económica la resolución es bastante simple. Según pudo calcular 0221.com.ar, un viaje desde la céntrica Plaza Belgrano de City Bell, ubicada en el cruce de Cantilo y 14 B, hasta la Plaza Moreno en el centro geográfico de La Plata tiene tres valores muy diferentes dependiendo de la elección del pasajero: en un taxi el viaje costaría alrededor de 300 pesos; un remís, en tanto, tendría un valor aproximado de 240 pesos; y, finalmente, en Uber un valor promedio de unos 150 pesos.

La iniciativa presentada días atrás por Castello se centra en la modificación del artículo 4 del Decreto Ley 16.378/57, que establece el marco regulatorio del servicio público del autotransporte de pasajeros, agregando al mismo el inciso “d” para establecer la posibilidad de dejar habilitados en todo el territorio provincial los medios tecnológicos y plataformas de telefonía celular a efectos de operar entre usuarios y empresas de redes de transporte.

De acuerdo con la medida, este tipo de servicios no contará con ningún beneficio extraordinario: los choferes deberán tener licencia profesional, presentar sus antecedentes penales, ser responsables impositivos; los autos deberán tener la VTV al día y seguros contra todo riesgo; y las compañías serán responsables de aplicar las retenciones correspondientes. Todo bajo los controles de las mismas autoridades de aplicación que rigen para taxistas y remiseros.

“Legislamos para la ciudadanía en general, no defendemos intereses corporativos.  Lo planteamos como una salida legislativa que contemple la mayor cantidad de intereses posible, pero no hay que perder de vista que estamos centrados en el consumidor”, lanzó este miércoles el Diputado en el aire de El Cafecito por 221Radio. Y en esa misma línea sumó más polémica, en sintonía con las picantes frases de Elisa Carrió: “Con esto se pueden hacer changas dos horas por día”.

Los taxistas no tardaron en responder y se mostraron en las antípodas del proyecto. "A los taxistas nos ven como negros y están equivocados, somos laburantes", disparó el titular de la Unión de Propietarios de Autos Taxi (UPAT) de La Plata, Gustavo Vitale, en diálogo con el mencionado programa. Y enseguida agregó: "El diputado ni sabe dónde está parado, pobre hombre".


Los choferes se encuentran en medio de una guerra declarada contra la aplicación que es furor en muchas partes del mundo. Días atrás fueron noticia cuando trascendió un peculiar modo de salir a la "caza" de los autos que funcionan bajo esta modalidad. Los propios taxistas se hicieron pasar por clientes para llevar a sus "rivales" hasta controles policiales donde éstos debieron responder ante los agentes por no tratarse de un servicio habilitado.

La polémica está instalada. A donde quiera que va, Uber despierta sensaciones encontradas y hay una sola cosa en claro: la temperatura del debate va en aumento y, parece, aún le resta mucho por subir.

Los diferentes servicios de transporte se encuentran en boca de todos los platenses. La lucha declarada de taxistas y remiseros contra Uber y otros servicios similares se encuentra en su punto más álgido, justo cuando un diputado ha decidido impulsar un proyecto para legalizar el servicio de la firma norteamericana. En medio de todo ello, miles de platenses se hacen una pregunta inevitable: ¿Cuál es el servicio más conveniente?

13 de julio de 2018

Uber parece haber llegado para quedarse y la polémica desatada en torno a su habilitación en la ciudad, también. El proyecto presentado por el diputado provincial por Cambiemos Guillermo Castello se encuentra en el ojo de la tormenta. La iniciativa busca regular -y por lo tanto permitir- el funcionamiento de las redes de transportes tales como la que impulsa la firma norteamericana o sus pares Cabify y Lyft, entre otras. El proyecto ya generó revuelo y se ganó el rechazo pleno taxistas y remiseros. En medio de la disputa se encuentran pasajeros, clientes que eligen el servicio de transporte más adecuado y con la mejor relación entre los costos y los beneficios.

En ese marco surge, inevitablemente, una pregunta clara: ¿Cuál es el servicio más conveniente? Taxis, remises o ubers, esa es la cuestión.

La respuesta a la pregunta puede tener diferentes respuestas, pero si se lo reduce a una cuestión económica la resolución es bastante simple. Según pudo calcular 0221.com.ar, un viaje desde la céntrica Plaza Belgrano de City Bell, ubicada en el cruce de Cantilo y 14 B, hasta la Plaza Moreno en el centro geográfico de La Plata tiene tres valores muy diferentes dependiendo de la elección del pasajero: en un taxi el viaje costaría alrededor de 300 pesos; un remís, en tanto, tendría un valor aproximado de 240 pesos; y, finalmente, en Uber un valor promedio de unos 150 pesos.

La iniciativa presentada días atrás por Castello se centra en la modificación del artículo 4 del Decreto Ley 16.378/57, que establece el marco regulatorio del servicio público del autotransporte de pasajeros, agregando al mismo el inciso “d” para establecer la posibilidad de dejar habilitados en todo el territorio provincial los medios tecnológicos y plataformas de telefonía celular a efectos de operar entre usuarios y empresas de redes de transporte.

De acuerdo con la medida, este tipo de servicios no contará con ningún beneficio extraordinario: los choferes deberán tener licencia profesional, presentar sus antecedentes penales, ser responsables impositivos; los autos deberán tener la VTV al día y seguros contra todo riesgo; y las compañías serán responsables de aplicar las retenciones correspondientes. Todo bajo los controles de las mismas autoridades de aplicación que rigen para taxistas y remiseros.

“Legislamos para la ciudadanía en general, no defendemos intereses corporativos.  Lo planteamos como una salida legislativa que contemple la mayor cantidad de intereses posible, pero no hay que perder de vista que estamos centrados en el consumidor”, lanzó este miércoles el Diputado en el aire de El Cafecito por 221Radio. Y en esa misma línea sumó más polémica, en sintonía con las picantes frases de Elisa Carrió: “Con esto se pueden hacer changas dos horas por día”.

Los taxistas no tardaron en responder y se mostraron en las antípodas del proyecto. "A los taxistas nos ven como negros y están equivocados, somos laburantes", disparó el titular de la Unión de Propietarios de Autos Taxi (UPAT) de La Plata, Gustavo Vitale, en diálogo con el mencionado programa. Y enseguida agregó: "El diputado ni sabe dónde está parado, pobre hombre".


Los choferes se encuentran en medio de una guerra declarada contra la aplicación que es furor en muchas partes del mundo. Días atrás fueron noticia cuando trascendió un peculiar modo de salir a la "caza" de los autos que funcionan bajo esta modalidad. Los propios taxistas se hicieron pasar por clientes para llevar a sus "rivales" hasta controles policiales donde éstos debieron responder ante los agentes por no tratarse de un servicio habilitado.

La polémica está instalada. A donde quiera que va, Uber despierta sensaciones encontradas y hay una sola cosa en claro: la temperatura del debate va en aumento y, parece, aún le resta mucho por subir.

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