Ángel Di María no venía teniendo un buen partido pero sacó un potente remate que resultó inatajable para el arquero francés Hugo Lloris. Argentina logró un empate que no merecía y se fue al descanso más tranquilo.
Ángel Di María no venía teniendo un buen partido pero sacó un potente remate que resultó inatajable para el arquero francés Hugo Lloris. Argentina logró un empate que no merecía y se fue al descanso más tranquilo.
Sin embargo, el segundo tiempo fue un concierto del conjunto Galo que, si bien arrancó mal y sufrió en revés en los pies de Gabriel Mercado, tardó poco en recuperarse y marcar tres rápidos goles para ponerse 4 a 2.
Redes Sociales