La elefanta Pelusa es uno de los animales más queridos y aclamados del ecoparque platense. Con más de 50 años, su estado de salud es delicado y se encuentra en medio de un proceso de recuperación para ser trasladada a un santuario en el Mato Grosso de Brasil. Sin embargo, durante la mañana de este sábado, una conmocionante noticia puso en vilo a la ciudad: según trascendió, la elefanta se recostó sobre un alambrado en el nuevo espacio que la aloja y donde sus cuidadores la entrenan para soportar el duro viaje que deberá emprender en los próximos días.
Cientos de vecinos se volcaron a las redes sociales preguntándose por el estado del animal, pero en el Municipio intentaron llevar calma a todos ellos y explicaron que no se trata de un hecho grave, sino que el animal se recostó "para descansar". Se trata de una práctica común entre los elefantes, pero Pelusa no lo hacía hace tiempo por la infección que posee en sus patas, explicaron los funcionarios a 0221.com.ar.
Fuentes municipales señalaron que la elefanta "padece desde hace cinco años una enfermedad crónica en sus patas traseras", lo que -indicaron- es "común en los elefantes que se encuentran en cautiverio" pues "se origina por la imposibilidad de caminar grandes distancias, como debería hacerlo un animal de su especie en condiciones de libertad". En esa misma línea agregaron que a raíz de esa afección, Pelusa llevaba dos años sin recostarse para dormir, porque la dolencia le imposibilita levantarse por sus propios medios.
Pasadas las 11 de la mañana de este sábado, personal del zoológico local la observó recostada y la situación generó gran preocupación, por lo que de inmediato se convocó al equipo de veterinarios y especialistas que sigue su evolución. Una vez en el lugar, "iniciaron un protocolo de trabajo y definieron que era necesario que Pelusa se mantenga recostada para que pueda descansar", explicaron en la Comuna.
En ese mismo contexto, los cuidadores dispusieron el cierre del predio para evitar ruidos que pudiera molestarla, a la vez que resolvieron hidratarla, monitorear su temperatura corporal, tomar muestras de sangre para estudiar su estado y aislarla térmicamente con mantas y calefactores para exterior, indicaron. Del mismo modo en el Municipio adelantaron que Pelusa seguirá siendo revisada de cerca y destacaron que "podría dormir hasta 16 horas".
Los análisis realizados revelaron que Pelusa "se encuentra estable" y con "valores equilibrados", señalaron fuentes municipales, al tiempo que adelantaron que los especialistas decidieron dejar que el animal continúe descansando hasta las 7 de este domingo, cuando se prevé comenzar a estimularla para ayudarla a levantarse.
"Hacía rato que no podía dormir", explicó este sábado Gabriel Gómez, cuidador de Pelusa, a 0221.com.ar. Quien además explicó que la elefanta se encontraba "estable" y "dormitando", por lo que se esperaba dejarla descansar mientras se monitorea su evolución.