Lo intentaron todo. Varados en el kilómetro 471 de la ruta 7, a la altura de la ciudad santafesina de Rufino, y a unos 650 kilómetros de su destino, una familia platense lanzó un desesperado pedido de solidaridad. "Estamos varados en ruta 7 km 471, se fundió la camioneta", escribió Ignacio desesperado, buscando que algún fanático en viaje les tendiera una ayuda. Junto a él, su hermana y su padre, todos a la espera de un auténtico milagro.
El calvario comenzó cerca de las 8, cuando la camioneta en la que viajaban sufrió un desperfecto técnico y el joven dio a conocer su situación a través de un posteo en su cuenta de Twitter.
La publicación cosechó medio centenar de retweets en pocos minutos, pero no encontró respuesta.
Varias publicaciones más le siguieron a ese primer comentario y, en la desesperación, la familia llegó a ofrecer una de sus entradas, un lugar en la platea del Malvinas Argentinas de Mendoza.
Horas después, sin embargo, debieron tomar una triste decisión: volver a casa con el corazón destrozado. "No llegamos. Estamos pegando la vuelta. Me quiero morir. No puedo ni hablar", lanzó destrozado el joven platense en diálogo con 0221.com.ar.
"Faltaban cinco horas y estábamos a 650 kilómetros. Estamos volviendo con mi hermana a Retiro, en bondi; y mi viejo está en camino a Mar del Plata con una grúa", contó a Ignacio a este medio y agregó que "para colmo el micro tarda dos horas más y no llegamos ni a verlo". "Te juro que no caigo", lanzó antes de despedirse con una profunda tristeza, pero con la ilusión de la final todavía intacta.