A lo largo del año Estudiantes tuvo dos entrenadores: Lucas Bernardi y Leandro Benítez (primero como interino y luego confirmado en el cargo). La eficacia del rosarino (sólo tomando los 18 partidos que dirigió en este año) alcanzó el 42,59 por ciento, mientras que la del Chino (23 partidos) fue del 42,02 por ciento.
Bernardi afrontó Superliga y fase de grupos de la Libertadores (menos el último juego), mientras que Benítez dirigió el último cotejo de la Copa que le permitió clasificar a octavos, Copa Argentina y Superliga.
El ex Newell’s tuvo un buen comienzo de año con tres triunfos y un empate en el clásico como visitante, pero luego de rotar todo el equipo ante Huracán y perder en la previa del debut de Libertadores inició un período de irregularidad del cual no pudo salir, ya que cosechó sólo 3 victorias en 14 partidos con cambios de equipo de un partido al otro que desembocó en un grado de confusión alarmante.
Con Bernardi en el 2018 fueron 18 encuentros, con 6 éxitos, 5 igualdades y 7 contrastes, con 17 goles a favor y 16 en contra.
El ciclo Benítez se inició de la mejor forma, ya que clasificó a octavos en una gran remontada ante Nacional, luego tuvo un debut goleador por Copa Argentina, hizo una gran serie de octavos ante Gremio con el que quedó eliminado por penales (estuvo a un minuto de clasificar a cuartos), triunfo resonante contra Boca, al que bajó de la punta luego de largo tiempo, y tras un buen empate con Independiente comenzó el declive.
Tuvo una serie de 9 juegos sin victorias (con eliminación de Copa Argentina incluída), el equipo perdió agresividad y el propio entrenador confesó que “en otro club me hubieran echado”. Hubo un golpe de timón, volvieron los grandes como Mariano Pavone y Gastón Fernández y se enderezó el rumbo.
En total en el 2018 jugó 41 partidos éntrelas tres competencias, con 13 victorias, 13 empates y 14 derrotas. Anotó 43 goles y recibió 30. Totalizó un rendimiento del 42,27 por ciento, por debajo de los niveles esperados.
GOLES Y GOLEADORES
De los 43 goles convertidos (17 en el ciclo Bernardi y 27 en el de Benítez) el Tanque Pavone con 9 goles resultó el máximo artillero del año, con la particularidad que en la mayoría de los partidos arrancó desde el banco. Con Bernardi marcó 5 goles (uno entrando desde el inicio y 4 desde el banco), mientras que con el Chino hizo 4 (2 siendo titular y 2 ingresando como suplente).
Al Tanque en la tabla de máximos artilleros del año lo siguen dos que ya no están, como Juan Otero con 7 y Lucas Melano con 4. Con 3 se anotan Lucas Rodríguez, Fernando Zuqui y Gastón Fernández.
A la hora de elegir los mejores goles se pueden destacar el de la Gata ante Lanús, el de Pellegrini contra Boca y varios más pero sin dudas el más impactante y tal vez el más festejado fue de Francisco Apaolaza frente a Gremio.
EL PODIO
El primer semestre del colombiano Otero fue muy bueno, el nivel de Mariano Andújar fue bueno y parejo todo el año, es para destacar la aparición prometedora de Pellegrini, la regularidad de Fabián Noguera, la vigencia de Rodrigo Braña y Pavone, el final de Fernández pero tal vez el valor más alto del equipo lo tuvo Iván Gómez, ya que sus presencias coincidieron con los mejores partidos del equipo.
LOS REFUERZOS
Con Bernardi llegaron Gastón Gimenez, bien apuntado, le costó adaptarse, no se lo esperó y en un semestre fue transferido. Luego llegaron Andrés Escobar, Jacob Murillo, Matías Laba y todos decepcionaron. Mientras que Fabián Noguera resultó la mejor cara nueva.
Con Benítez se sumaron Fernando Evangelista, de flojo desempeño cada vez que jugó y Lucas Albertengo, que luego de un mal comienzo terminó en un nivel interesante.
LA NUEVA CAMADA
Dentro de lo positivo es que debutaron varios chicos. El de nivel más alto sin dudas fue Pellegrini, categoría 2000, mientras que el resto con picos de rendimiento tienen el crédito abierto como Apaolaza, Iván Erquiaga y Franco Sivetti, mientras que Carlo Lattanzio deberá recuperar terreno al igual de Juan Bautista Cejas, lo mismo que la apuesta que representó la llegada de Nahuel Estevez.