El "slime" es una especie de gelatina elástica, similar al blandiblú, originado en Estados Unidos. Su éxito radica en el reto que implica hacerlo de forma casera, usando bórax como su ingrediente esencial: un compuesto químico que se utiliza en detergentes, suavizantes y jabones y que se recomienda mantener fuera del alcance de los chicos.
Las recetas tradicionales incluyen una cucharada de este elemento -que mejora su textura y elasticidad-, media taza de agua caliente, media de cola blanca y colorante alimenticio. Sin embargo, las organizaciones de consumidores advierten que este mineral puede llegar a producir ampollas y quemaduras en las manos a quienes lo utilicen.
En ese marco, los responsables del Hospital de Niños Sor María Ludovica lanzaron una serie de recomendaciones para evitar y prevenir accidentes y pusieron en alerta a los papás de La Plata y la región.
"Preparar esta pasta es relativamente fácil, circula libremente por Internet con tutoriales en donde se enseña -sin advertencia alguna de los riesgos para la salud- la forma de mezclar los ingredientes y preparar las mejores masas de gelatina y de colores más llamativos. Si los nenes se lo llevan a la boca por error, puede llegar a ser muy tóxico", indicaron, por su parte, los voceros de la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).

En ese sentido advirtieron que si el ácido bórico se ingiere puede provocar síntomas gastrointestinales, así como también puede causar lesiones cutáneas y quemaduras químicas en la piel. Asimismo, los nenes pueden ser víctimas de insuficiencia renal, arritmias, coma y convulsiones requiriendo, en ocasiones, un lavado gástrico en caso de intoxicación severa.
RECOMENDACIONES
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Si se adquieren pastas de modelar para los juegos infantiles, que sean de tipo plastilina. Si se compran gelatinas elásticas, comprobar que no contengan boro. No utilizar sustancias con ese elemento para su preparación casera.
Consultar las etiquetas de los productos y buscar los siguientes términos: boratos, ácido bórico y bórax.
Seguir las instrucciones de las etiquetas de los productos de limpieza y utilizarlos solamente para los que constan en el apartado de usos del producto.
Almacenar estos productos fuera del alcance de los chicos y con los envases cerrados.
Advertir sobre la peligrosidad de cambiar de envase a otro distinto del original de todo tipo de producto tóxico, evitando ingestas accidentales que produzcan intoxicaciones graves. Deben conservarse los productos químicos en los envases de origen y con su etiqueta.