Aunque la inflación de abril fue del 2,6%, los alquileres mostraron aumentos que superaron ese nivel en varias regiones del país. La situación genera un fuerte impacto económico en las familias que alquilan y evidencia la creciente brecha entre salarios y costos habitacionales.
Un informe difundido por la organización Inquilinos Agrupados reveló que, mientras en el Gran Buenos Aires (GBA) los alquileres subieron un 2,5% mensual —ligeramente por debajo de la inflación—, otras regiones registraron aumentos más pronunciados: 4,5% en la región Pampeana, 4,4% en el Noroeste, 3,4% en Cuyo y 2,9% en el Noreste. La Patagonia presentó la mayor suba, con un 11,7% en solo un mes, lo que refleja la fuerte presión sobre el bolsillo de los inquilinos.
El relevamiento también analiza la comparación interanual: frente a una inflación acumulada del 32,4%, los alquileres aumentaron 50,7% en GBA, 64,1% en la región Pampeana, 80,9% en el Noreste, 81,6% en el Noroeste, 59,7% en Cuyo y 87,4% en Patagonia. Estas cifras evidencian una brecha creciente entre los salarios y los costos de alquiler en todo el país.
Factores detrás de la suba de los alquileres y la rentabilidad inmobiliaria
Gervasio Muñoz, referente de Inquilinos Agrupados, advirtió sobre el impacto en los hogares: "Estamos viviendo una situación crítica en todos los hogares inquilinos. Alquileres que aumentan por encima de la inflación y salarios planchados generan que en algún momento del contrato ya no podamos seguir pagando el alquiler".
La organización atribuyó los incrementos a la desregulación del mercado locativo y al aumento de la rentabilidad para los propietarios. Según Muñoz, "los dueños de las viviendas obtienen una rentabilidad del 7% anual en dólares. La renta más alta de la historia producto de la desregulación".
Además, el informe compara la evolución de los precios desde el inicio de la gestión del presidente Javier Milei: la inflación acumulada en ese período fue del 303,5%, mientras que el rubro vivienda trepó al 562%, muy por encima del índice general, mostrando un fuerte desfasaje entre los salarios y el costo de los alquileres.