El Gobierno nacional empezó a admitir puertas adentro que la recuperación económica está tardando más de lo esperado, aunque por ahora no contempla modificar el rumbo trazado por Javier Milei. La desaceleración de la inflación es presentada como uno de los principales logros de la gestión, mientras persisten dificultades en sectores clave de la actividad.
El propio presidente celebró esta semana el índice de precios mayorista de julio, que fue del 0,8% y marcó el registro más bajo de los últimos 14 meses. “Al final, empezó con cero”, destacó Milei, en una nueva defensa de su programa económico. Sin embargo, en la Casa Rosada comenzaron a reconocer que la mejora de la actividad no avanzó al ritmo que esperaban.
El titular del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, atribuyó parte de esa demora al "miedo o estrés postraumático" generado por las sucesivas crisis económicas que atravesó la Argentina, pero también advirtió que la reforma de la entidad que impulsa el Gobierno nacional generará un "shock de confianza". En el oficialismo, de todos modos, sostienen que todavía existe margen para que los resultados aparezcan.
"De todas maneras, a pesar de que todos vivimos con mucha ansiedad, van solo 2 años y medio de gestión. Y teniendo en cuenta el descalabro gigante que heredamos, aún hay tiempo", sostuvo una fuente oficial citada por el portal Infobae.
La actividad económica y los números que preocupan al Gobierno
En el Poder Ejecutivo consideran que las principales variables macroeconómicas se encuentran estabilizadas y aseguran que las medidas implementadas permitieron desactivar la crisis heredada. El debate, según plantean, pasó ahora a concentrarse en el nivel de actividad y la velocidad de la recuperación. En esa línea, los datos de la Unión Industrial Argentina (UIA) muestran un escenario heterogéneo: la actividad industrial registró en junio una caída interanual estimada en 1,8%, mientras que en la comparación mensual permaneció prácticamente estable, con una baja del 0,2% sin estacionalidad.
La construcción también mostró señales negativas. Los despachos de cemento cayeron 2,7% mensual y el Índice Construya retrocedió 2%. Además, ambos indicadores permanecen por debajo de los niveles registrados en 2022, con diferencias del 24% y 30%, respectivamente. Por su parte, La producción metalmecánica bajó 0,3% y la de acero cayó 4,6%. En el sector automotor, la actividad se mantuvo estable con una suba mensual del 0,2%, aunque acumula una disminución interanual del 18%.
La industria automotriz se mantuvo estable.
Otros indicadores mostraron un comportamiento más favorable. La demanda eléctrica de los grandes usuarios industriales aumentó 1,4%, mientras que el patentamiento de maquinaria industrial creció 9,4%. También subieron las exportaciones hacia Brasil, con un incremento mensual del 15,6%, y la liquidación de divisas agroindustriales, que avanzó 17,9%.
Los datos oficiales del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos (INDEC) también reflejaron las dificultades de la industria. En mayo, la producción industrial cayó 5,7% interanual y apenas avanzó 0,4% en la comparación mensual sin estacionalidad. De los 16 sectores relevados, catorce registraron bajas interanuales.
Javier Milei mantiene el rumbo y La Libertad Avanza ya mira las elecciones
Pese a las señales de demora en la recuperación, cerca del presidente no esperan un cambio de discurso. La estrategia continuará enfocada en la estabilización de las variables macroeconómicas y en evitar medidas específicas para determinados sectores, algo que Milei considera una distorsión del funcionamiento del mercado. El mandatario también rechaza la idea de que haya caído el consumo y sostiene que el comportamiento de los consumidores cambió, con un traslado desde los comercios de cercanía hacia los canales digitales.
En paralelo, dentro de La Libertad Avanza (LLA) comenzó a instalarse una lectura política sobre el impacto que tendrá el desempeño económico en las elecciones de 2027. En el oficialismo reconocen que existe malestar, pero consideran que ese descontento no necesariamente se traducirá en una derrota electoral. "Yo no soy un negador, sé que hay gente que la está pasando mal, pero creo que también valoran lo que se hizo y hay que hacer foco en que lo otro fue lo que nos trajo hasta acá", afirmó un influyente dirigente libertario en diálogo con aquel medio.
El Gobierno comienza a pensar en las Elecciones 2027.
En el espacio también observan con atención las declaraciones de dirigentes opositores, como el gobernador de La Rioja, Ricardo Quintela, quien anticipó que, en caso de llegar a la presidencia, avanzaría con "lo que sea necesario expropiar". Dentro del oficialismo consideran que ese tipo de posicionamientos puede favorecer la estrategia electoral de Milei al contrastar su programa con el de sus adversarios políticos. Después del traspié registrado en los primeros comicios de 2025, un sector de LLA mantiene una expectativa mucho más optimista de cara al próximo año, por lo que en ese espacio sostienen que el oficialismo "va a ganar en todo el país" y que Milei podría conseguir la reelección en primera vuelta.