El Instituto Tecnológico de Buenos Aires (ITBA) detectó que la cantidad de personas con acceso a créditos formales pasó de unos 16 millones a más de 21 millones en los últimos 2 años. El principal motor de esa expansión fueron las plataformas fintech, que aumentaron sus usuarios de 3,7 millones a más de 8 millones.
De esta manera, casi cuatro de cada diez personas que actualmente acceden a un préstamo formal lo hacen mediante una fintech. Se trata, en general, de créditos por montos menores y destinados a perfiles que suelen quedar afuera del sistema bancario tradicional.
El crecimiento también estuvo acompañado por un aumento de los incumplimientos. Según el ITBA, aproximadamente el 30% de la cartera fintech se encuentra en situación irregular. Al observar específicamente la denominada mora operativa, que comprende atrasos de entre 30 y 360 días, el porcentaje se ubica alrededor del 23%.
Casi cuatro de cada diez personas que actualmente acceden a un préstamo formal lo hacen mediante una fintech
Las fintech forman parte de los llamados proveedores no financieros de crédito y se caracterizan por gestionar de manera digital todo el proceso: desde la solicitud y la evaluación del perfil hasta el otorgamiento y el cobro del préstamo. Para analizar a los potenciales clientes, estas plataformas utilizan información alternativa, como el comportamiento transaccional, el pago de servicios y otros registros vinculados con la actividad digital. Este mecanismo permitió ampliar el acceso al financiamiento a trabajadores informales, monotributistas, personas sin una cuenta bancaria activa y usuarios sin antecedentes en la Central de Deudores.
La cantidad de personas que tomó créditos con las fintech se duplicó en el último año
El fenómeno también se explica por el tamaño relativamente reducido del sistema financiero argentino. De acuerdo con el Instituto de Estudios sobre la Realidad Argentina y Latinoamericana (IERAL) de la Fundación Mediterránea, el crédito representa apenas el 13% del PBI, uno de los niveles más bajos de la región. Mientras la mora total continúa creciendo por el peso de los créditos incobrables de larga duración, la mora operativa comenzó a mostrar cierta estabilidad en los últimos meses y el informe señala que su ritmo de crecimiento se moderó desde noviembre de 2025.
El endeudamiento y la morosidad generan debates en el Gobierno
El aumento de la mora generó una discusión entre el Gobierno, el sistema financiero y distintos especialistas. El presidente del Banco Central de la República Argentina (BCRA), Santiago Bausili, sostuvo que no corresponde una intervención estatal para resolver los incumplimientos. "Nosotros vamos a evitar las soluciones que impliquen quitarle recursos a alguien discrecionalmente para asignárselo a otros. En todos esos casos se dispara el riesgo moral. Seguimos viendo esto como una cuestión entre privados", afirmó el funcionario.
Crecieron exponencialmente los préstamos a través de fintechs.
El debate también alcanzó al economista Carlos Rodríguez, quien advirtió que una eventual intervención estatal podría ser interpretada como un reconocimiento de las dificultades del modelo económico. Según su análisis, la recesión, la mora y las expectativas forman un círculo que dificulta la recuperación.
En paralelo, un informe de la consultora Econométrica puso el foco sobre la carga impositiva. Según sus cálculos, los impuestos —principalmente el Impuesto al Valor Agregado e Ingresos Brutos— agregan más de 43 puntos porcentuales al costo financiero efectivo anual, que pasa de 79% a 122,7%. Para el IERAL, parte importante de los intereses no responde solamente al costo de fondeo, el riesgo financiero o los gastos de intermediación, sino también al peso de los tributos. La discusión sobre el crédito fintech queda así atravesada por dos fenómenos simultáneos: una mayor inclusión financiera y un crecimiento de la morosidad entre quienes acceden al financiamiento.