La Cámara de Diputados convirtió hoy en ley el proyecto de Boleta Única de Papel para cargos nacionales, sistema que empezará a utilizarse en las elecciones intermedias del año que viene.
La iniciativa, impulsada por La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Encuentro Federal, Innovación Federal y la Coalición Cívica, cosechó 143 votos a favor.
La Cámara de Diputados convirtió hoy en ley el proyecto de Boleta Única de Papel para cargos nacionales, sistema que empezará a utilizarse en las elecciones intermedias del año que viene.
La iniciativa, que impulsaron en conjunto La Libertad Avanza, el PRO, la UCR, Encuentro Federal, Innovación Federal y la Coalición Cívica, cosechó 143 votos a favor, 87 en contra y cinco abstenciones. Unión por la Patria se inclinó por el rechazo, tal como había anunciado, en tanto que el Frente de Izquierda se abstuvo.


El proyecto que impulsa la Boleta Única de Papel está a un paso de ser aprobado y obligaría a cambiar el cronograma delas elecciones 2025.
Luego de varios días de negociaciones, finalmente hubo un acuerdo para aceptar los cambios que introdujo el Senado, que adoptó el modelo mendocino y que no incluye el casillero de voto a lista completa.
La semana pasada, los partidos mayoritarios de la oposición dialoguista hicieron un intento para insistir con el texto aprobado en el 2022 en la Cámara de Diputados, que se acogía al modelo cordobés y contemplaba el botón de lista completa.
En un primer momento, el presidente de la Cámara Baja, Martín Menem, se mostró permeable a avanzar en ese sentido, pero chocó con el descontento de los gobernadores de Río Negro, Misiones y Salta con los que el oficialismo había establecido un acuerdo de palabra en el Senado.
La voz de la resistencia la llevó la jefa de Innovación Federal, Pamela Calletti, quien lidera el interbloque que representa en Diputados a esas tres provincias, y amenazó con dejar sin quórum a la sesión.
Como el oficialismo y sus aliados circunstanciales no tenían la garantía del número (129 votos) para insistir en la media sanción original, tomó intervención en el asunto la Jefatura de Gabinete, que decidió cortar por lo sano y jugar a lo seguro, respetando la letra del proyecto del Senado.
La iniciativa propone condensar toda la oferta electoral para cargos nacionales en una única planilla de papel, la cual se divide en filas horizontales para cada una de las categorías a cargos electivos, y columnas o franjas verticales para cada una de las agrupaciones políticas que compiten: