Un hombre pescó un esturión en Quilmes y lo donó al Instituto de Limnología "Raúl Ringuelet" (IPLA). Los biólogos habían iniciado una campaña para conseguir nuevos ejemplares y este es el sexto que consiguen en pocos meses. El hallazgo es clave para entender qué impacto puede tener la presencia de una especie invasora tan particular en el Río de la Plata.
El pescador se llama Miguel Mussi, tiene 41 años y es comerciante. La pesca es su hobbie. El pasado jueves, alrededor de las 5 de la madrugada, sacó el ejemplar en el Muelle Pejerrey del Club Quilmes. "Sabía que era un esturión, es la primera vez que pesco uno", comentó Mussi en diálogo con 0221.com.ar.
"Lo conservé para entregarlo porque sabía de la campaña de investigación", agregó. "Había visto en las redes que pedían no devolverlo y entregarlo para ver si afectaba al ecosistema", contó.
El esturión es un pez muy llamativo para la región. De características prehistóricas, es originario del hemisferio norte y aún no se ha comprobado cómo es que la especie llegó al Río de la Plata. La principal hipótesis es que escapó de un criadero de Uruguay luego de una inundación. Lo cultivan porque con sus huevos se extrae el caviar, un alimento muy costoso.
En su hábitat natural, el esturión puede alcanzar un gran tamaño. Si llegara a desarrollarse de la misma manera en el Río de la Plata, no tendría depredador y podría generar un desequilibrio en el ecosistema.
En 1999 se registró el primer esturión en la costa rioplatense. No se produjo una invasión repentina, aparecieron pocos ejemplares en los últimos 27 años. En 2024, un abogado platense, Claudio Velardo, pescó uno, lo reconoció y lo mantuvo con vida porque sabía que lo buscaban en La Plata. Esa fue la primera vez que los científicos del Instituto de Limnología pudieron estudiarlo.
Luego de aquel hallazgo, los biólogos iniciaron campañas de difusión y gracias a la colaboración de pescadores artesanales obtuvieron otros cinco ejemplares. De acuerdo a los resultados de las primeras investigaciones, los peces que han aparecido son juveniles y muestran signos de desnutrición, señales que indican que no les resulta fácil adaptarse a la región.
¿Qué representa la aparición del sexto ejemplar?
El biólogo e investigador del IPLA y la Universidad Nacional de La Plata (UNLP), Tomás Maiztegui, habló con este medio y explicó que fueron a buscar el ejemplar este martes y, la primera impresión es que "la especie no está desarrollando poblaciones estables".
"Es un ejemplar de más o menos 85 centímetros, semejante al segundo que habíamos colectado", comentó Maiztegui. "Esto nos hace confirmar que por suerte no están desarrollando poblaciones estamos", explicó.
Tomás Maiztegui, biólogo e investigador del Instituto de Limnología de La Plata
"Lo que sí nos está confirmando es que a la gente de los criaderos de Uruguay se les está escapando una cantidad de individuos, son fugas", remarcó el biólogo. "No hay indicios de reproducción, lo cual es un buen dato", agregó.
¿Qué hacer ante el hallazgo de un esturión?
Los expertos recomiendan conservarlos congelados o en frío, tomar fotografías nítidas y registrar datos como fecha, peso, longitud y el lugar exacto de la captura. El objetivo es reunir información que permita conocer cómo se comportan estos peces en las aguas locales y estudiar con ello cómo está cambiando el ecosistema de la zona.
De acuerdo con los especialistas, cada captura representa una oportunidad para ampliar la información disponible sobre una especie que todavía genera numerosos interrogantes en la cuenca.
Quienes realicen este tipo de hallazgos pueden comunicarse con el grupo de investigación por correo electrónico a [email protected] o por WhatsApp a los números 221 696-0482 y 221 507-8832.