El emprendimiento gastronómico Tara Verde confirmó el cierre de uno de sus locales en La Plata y comunicó la decisión a través de sus redes sociales. Explicaron que responde a la situación económica y organizativa, y remarcaron que continuarán funcionando en sus otras sedes.
Según detallaron, la decisión fue tomada en un contexto complejo. "Hoy nos toca despedirnos de nuestra primera sucursal (Malvinas 19 y 55) con el corazón lleno de gratitud", señalaron en el inicio del comunicado.
Desde el emprendimiento explicaron que la medida responde a la necesidad de sostener la esencia del proyecto. "La situación económica y organizativa actual nos exige este paso para no descuidar los valores que conforman Tara Verde", indicaron.
Cierre y continuidad del proyecto
En ese sentido, remarcaron que buscan priorizar la calidad del servicio. "Nuestra prioridad es, y siempre será, ofrecerles la máxima calidad, confianza y esa atención personalizada que nos define", agregaron.
A pesar del cierre, el proyecto continuará activo en otros puntos de la región. Desde la firma confirmaron que seguirán atendiendo en sus locales de diagonal 77 y City Bell.
El mensaje también incluyó un repaso emotivo por el recorrido del local. Recordaron la apertura, los primeros días de trabajo y el vínculo construido con los vecinos del barrio, a quienes agradecieron por el acompañamiento.
"Preferimos dar un paso atrás hoy para fortalecernos", concluyeron, dejando en claro que la decisión apunta a sostener el crecimiento del emprendimiento en el mediano plazo.
Denuncias en Tara Verde
Cabe recordar que, hace poco más de un mes, la marca quedó envuelta en medio de la polémica tras denuncias de un grupo de extrabajadoras sobre atrasos en el cobro de sus salarios, situaciones de violencia laboral y presuntos episodios de acoso. Los reclamos apuntaron contra el dueño de la cadena.
Las acusaciones fueron realizadas por exempleadas que aseguran que las irregularidades se repiten desde hace tiempo. Según sostienen, varios trabajadores que aún continúan en los locales atraviesan situaciones similares vinculadas a salarios adeudados, aportes y cargas impagos, problemas con la categorización y malos tratos en el ámbito laboral.
Una de las extrabajadoras –que prefirió mantener su nombre en reserva– relató a 0221.com.ar que durante la entrevista laboral le prometieron que la iban a poner "en blanco", pero con el paso del tiempo esa situación nunca se concretó. También afirmó que, tras presentar su renuncia, terminó cobrando menos de la mitad de lo que le correspondía por su trabajo.
Tara Verde (1)
El local de Tara Verde ubicado en diagonal 77
La mujer también denunció episodios de violencia laboral y malos tratos dentro del espacio de trabajo. Según su testimonio, existían comentarios sobre el cuerpo de las empleadas por parte del dueño y un clima de presión constante durante la jornada laboral. "En el sector de pastelería no nos dejaba hablar ni reírnos entre nosotras porque decía que atrasábamos la producción", recordó. Y agregó: "Nos responsabiliza de todas sus malas decisiones y no paga a tiempo".
En su relato, además, mencionó situaciones vinculadas a las condiciones del lugar. Según aseguró, en una oportunidad se destapó un pozo bajo el piso del local y comenzaron a salir cucarachas y un fuerte olor, mientras había clientes en el lugar, que también funciona como centro de producción. En ese sentido, apuntaron contra el dueño por la falta de controles de plaga.
La extrabajadora también puso en duda algunos de los productos utilizados para elaborar los alimentos y afirmó que en algunos casos no se garantizaba que fueran veganos ni que contaran con certificación apta para personas celíacas. "Cuando bajaron las ventas decidió hacer todo vegetariano y algunas cosas veganas. Los clientes se enojaron mucho", apuntó e indicó que, incluso, cuando los clientes preguntaban por el hojaldre de las facturas, les pedían que no mencionaran que se utilizaba margarina.
Por último, señaló que los productos elaborados se trasladaban entre los distintos locales en condiciones que, según su versión, no eran las adecuadas. Explicó que las tartas y budines se apilaban en bandejas sin protección y luego se cargaban en una camioneta común, sin refrigeración ni cuidados especiales para su transporte.
La respuesta del dueño de Tara Verde
Consultado por este medio en aquel momento, Agustín Dapoto, dueño de la cadena de locales, rechazó las acusaciones realizadas por las extrabajadoras y dio su versión sobre la situación. El empresario, que tiene 34 años y lleva cinco al frente del emprendimiento gastronómico, aseguró que el personal se encuentra registrado. En ese sentido, sostuvo que "todo el personal está en blanco" y que cumple una jornada laboral de ocho horas. No obstante, reconoció que durante los últimos meses se generó un atraso en el pago de los sueldos debido a problemas financieros que atravesó el negocio.
Agustín Dapoto Tara Verde
Agustín Dapoto, dueño de Tara Verde, negó las acusaciones y atribuyó los atrasos salariales a problemas financieros
Según explicó, durante buena parte de 2025 recurrió a créditos para poder afrontar los pagos. "Venía sacando créditos en Mercado Pago para pagar los sueldos desde mayo, más o menos. Y lo que pasó en enero fue que saqué el crédito y no lo pude pagar. Entonces, en febrero no pude volver a sacar crédito porque no me dejaba Mercado Pago", afirmó.
Dapoto también negó las denuncias por violencia laboral y malos tratos. "Tengo 34 años, fui empleado más de diez, pasé por muchas cocinas y de verdad que les brindo una calidad humana que a mí no me la brindaron", aseguró, y sostuvo que en su negocio se pagan sueldos altos en comparación a otros locales gastronómicos.
En relación al futuro de la cadena, el empresario indicó que busca sostener la actividad y garantizar los puestos de trabajo. "Yo quiero seguir trabajando y tengo familias que dependen de mí, hago todo el esfuerzo", expresó, al tiempo que remarcó que no tiene previsto cerrar ninguno de los locales.
Respecto a los cambios en la oferta gastronómica, explicó que este año comenzaron a incorporar productos vegetarianos además de veganos. "Ya con productos veganos solamente no podía seguir abierto", señaló sobre la decisión.
Por último, también respondió a las críticas vinculadas a la elaboración y traslado de los alimentos. En relación a los productos sin gluten, sostuvo: "Yo soy el que compra, pago tres veces más una materia prima por el logo". Y sobre el transporte entre locales agregó que la camioneta utilizada no tiene refrigeración porque "no usamos traslado de productos crudos, es mercadería ya cocida".