Como viene ocurriendo desde varios años, La Plata volvió a ser un escenario clave de la política nacional, potenciando en 2024 su posicionamiento como epicentro de la disputa interna del peronismo, especialmente del kirchnerismo, con apariciones claves de los personajes centrales de esa pelea en actos realizados en la gobernación bonaerense.
Su decisión de ir por la presidencia del PJ nacional, cuando Kicillof ya había sentado postura respaldando las aspiraciones del riojano Ricardo Quintela terminó de romper los puentes y profundizar la tensión, con acusaciones de traiciones de por medio.
En ese marco, un acto de Máximo Kirchner en Atenas, la celebración del Día de la Lealtad que el gobernador encabezó en Berisso y su tenso encuentro con la expresidenta durante una celebración de las Abuelas de Plaza de Mayo en el Teatro Argentino, son los tres momentos y lugares en los que La Plata y la región se convirtió en el campo de batalla elegido.
Axel Kicillof y Cristina Kirchner.webp
Tiempos de mayor concordia entre el gobernador Axel Kicillof y Cristina Kirchner. Un acto en el Bosque de La Plata, cuando él era candidato a gobernador y ella a vicepresidenta
Una frase previa de Axel Kicillof
Pero toda la tensión descargada a lo largo de 2024 tuvo tal vez un momento inicial que hay que rastrear el año anterior, en tiempos de la campaña electoral. Seguramente no fue casual que aquel 4 de septiembre -que quedará grabada como un parteaguas en la relación del gobernador con el kirchnerismo puro de La Cámpora- también ocurriera en la región: concretamente en territorio de la UNLP ubicado en Ensenada.
Fue en la mateada realizada en la facultad de Psicología de la UNLP, junto a Juan Grabois y Ofelia Fernández, en el que gobernador habló de las nuevas canciones. "No podemos seguir viviendo" de "Perón, Evita, Néstor y Cristina". "Perón, Evita, Néstor y Cristina son los momentos más gloriosos de nuestro país", pero "hay que darle un carácter de época nuevo" al movimiento que condujeron esas figuras, dijo.
Y para cerrar la metáfora comparó la tendencia a aferrarse a esos símbolos con "las bandas de rock que tocan grandes viejos exitos". Para cerrar con la frase que quedaría marcada a fuego, cuando llamó a "componer una nueva, no una que sepamos todos".
Alak Kicillof Grabois Ofelia Fernández.webp
Axel Kicillof en la mateada de la facultad de Psicología, con Julio Alak, Juan Grabois y Ofelia Fernández
La canción de Máximo Kirchner
Que la frase de Kicillof cayó mal en La Cámpora y el kirchnerismo duro no caben dudas y eso quedó claro rápidamente en la irónica respuesta del líder del espacio quien al ser consultado dijo que él no sabía de música ni de composición.
Pero tanto quedó flotando aquella frase del gobernador, que mucho después -ya el 20 de septiembre de 2024- fue destinatario de uno de los cántico que la militancia camporista estrenó desde las tribunas de micro estadio de Atenas de La Plata, durante un acto en el que el diputado nacional, hijo de Néstor y Cristina, fue el único orador y seguro conocedor de los versos de la militancia.
El acto con formato 360º y un estadio repleto contó con mensajes a la interna del peronismo: arrancó con el despliegue de una bandera que rezaba "Nada sin Cristina" y siguió con un discurso que, tras unos párrafos dedicados a fustigar al gobierno nacional y e l macrismo estuvo dominado por la interna del peronismo, con duras alusiones explícitas y otras no tanto, como las referidas al gobernador de Buenos Aires.
Máximo Kirchner en Atenas.webp
El acto de La Cámpora en Atenas, con Máximo Kirchner lanzando un mensaje elíptico al gobernador
El eslogan elegido por La Cámpora para esa convocatoria en La Plata fue “Armar de nuevo”. Muchos leyeron como mensaje la idea de sacar de foco el armado del gobernador. “Kirchner en Atenas” fue el texto de los flyers, sin nombre de pila, una marca en sí misma emparentada -literalmente- con liderazgos de Cristina y Néstor Kirchner.
Pero lo que en el mensaje de Máximo Kirchner fue elíptico, la militancia ya lo había hecho explícito en la previa del acto, con la el estreno de la canción mencionada y la referencia a "las nuevas canciones". "Cristina es la conducción, vamos a ver si lo entienden. Somos soldados de Perón y la Patria no se vende. Yo siempre te voy a seguir, no me importa lo que digan. Y si querés otra canción, Veni, te presto la mía”.
Máximo Kirchner en Atenas 2.webp
La lealtad desde el "kilómetro 0"
El caldo de cultivo siguió fermentando desde entonces y tuvo un esperado capítulo el Día de la Lealtad. Una vez más la región de la capital bonaerense concentró la atención, está vez desde el "kilómetro 0" del peronismo.
Había pasado menos de un mes desde el mensaje de Kirchner en Atenas y se esperaba una respuesta del gobernador cuando, para entonces, ya estaban expuestas las nuevas tensiones generadas por las intenciones de Cristina Kirchner de ir por la presidencia del PJ Nacional. Todo su entorno reclamaba un respaldo que Kicillof se resistía a entregar con Quintela aún en la cancha.
Su encendido discurso de aquella tarde cerca de la calle Nueva York, flanqueado por los intendentes y dirigentes que lo bancan, profundizó las diferencias. Aunque habló de unidad, lo hico para remarcar que
Acto por el Día de la Lealtad en Berisso Kicillof (12).JPG
"La única pelea que me interesa", la frase de Kicillof en Berisso que hizo ruido en el Kirchnerismo
Lo hizo con un fuerte mensaje de unidad en el que explicitó su intención de "no diputar ninguna interna". E incluyó una virtual postulación para encabezar "desde la provincia de Buenos Aires" la pelea contra las políticas del gobierno nacional: "Quiero colaborar con la construcción de una alternativa superadora y que ponga a la Argentina en una etapa de desarrollo justo".
"La única pelea que me interesa es la política contra las políticas de Milei", dijo en el tramo final en el que mencionó a los gobiernos de Cristina y Néstor Kirchner como los que llevaron "días más felices" para el pueblo. Aunque claro -marco diferencia- "los mejores días serán en el futuro". La apelación a "las nuevas canciones" no estuvo dicha, pero la idea sobrevoló por Berisso.
axel en berisso.JPG
En Berisso, Axel Kicillof celebró la lealtad rodeado de intendentes, dirigentes sindicales y funcionarios que bancan su proyecto
Tensión en el Teatro Argentino
Cristina Kirchner no tardó en responder a las palabras de Kicillof y al día siguiente, en una reunión con dirigentes gremiales en el sindicato SMATA habló de traiciones. Dijo que le duele "que haya gente que no se defina" en la interna del PJ y que "los Poncio Pilatos y los Judas en el peronismo no van más".
La frase no fue pública y el tono y las interpretaciones quedaron mediadas por los transmisores. Pero a nadie cabía duda de que al menos la identificación con Poncio Pilatos remitía al gobernador. "No estamos eligiendo entre San Martín y Belgrano. Me hace ruido y me provoca dolor que haya gente que no se defina", agregó por si hiciera falta. No podía entender que desde calle 6 no tomaran partida entre ella y el riojano Quintela.
cristina kirchner en smata.avif
La reunión de Cristina Kirchner en SMATA, donde habló de los "Poncio Pilatos y Judas"
Las palabra de uno y otra aún resonaban cuando ambos volvieron a verse las caras en persona y otra vez con La Plata como escenario. Fue apenas una semana después, el 23 de octubre, y estuvieron separados solamente por una butaca del Teatro Argentino en la que estaba sentada la presidenta de Abuelas de Plaza de Mayo, Estela de Carlotto. Se celebraban los 47 años de la organización de derechos humanos y su presidenta -otra partícipe platense de la historia- se ofrecía una vez más como Celestina.
En su reencuentro, se saludaron con un beso fugaz en la mejilla, sin charla de por medio. El Gobernador siguió luego con un abrazo a Wado De Pedro. Y la exmandataria continuó siendo bienvenida por la madre de Plaza de Mayo, Taty Almeida, y por la vicegobernadora de la provincia de Buenos Aires, Verónica Magario.
Axel Kicillof Estela de Carlotto Cristina Kirchner.jpg
Axel Kicillof, Estela de Carlotto y Cristina Kirchner en el Teatro Argentino
La tensión e incomodidad atravesó todo la ceremonia y hasta hubo guerra de cánticos desde las plateas. Por encima de las disputa, Carlotto graficó el momento con una espontaneidad fulminante: "Una frialdad bárbara que se notaba, no se hablaron. Parecían chicos a veces, unos niños", graficó.
"Ellos no se hablaron. Parecía una pareja la que estaba ahí y yo como vieja loca en el medio”, bromeó la Abuela de Plaza de Mayo aunque se mostró molesta con quienes desde la parte alta de la Sala Ginastera tomaban partido por la expresidenta con cánticos. "inoportunamente gritaban sus deseos”, dijo.
En los últimos días del año, en una "mateada" de Kicillof con la militancia, las heridas parecieron reabrirse con las definiciones del gobernador sobre su futuro, asignándose el rol de constructor de una alternativa política al gobierno libertario. "Tengo la obligación de ponerme al hombro la construcción de un frente político", fue la frase que eligió para el momento más caliente de su discurso.
La expectativa de una distención que los acercara a una reconciliación naufragó y el encuentro cara a cara pareció terminar de exteriorizar el malestar que se vive por las discusiones de liderazgo y que se prolonga aún en el tiempo sin un final a la vista que permita avizorar un reencuentro que le permita organizarse para plantarse ante el gobierno nacional, el enemigo que ambos sectores dicen compartir.