La masonería dio un paso clave en La Plata con el inicio de la construcción de su primer templo en la ciudad, un proyecto que apunta a consolidar en un edificio lo que históricamente se expresó en el trazado urbano local.
La masonería en La Plata impulsa una obra que concentra simbolismo, historia urbana y actividades abiertas proyectando un espacio propio.
La masonería dio un paso clave en La Plata con el inicio de la construcción de su primer templo en la ciudad, un proyecto que apunta a consolidar en un edificio lo que históricamente se expresó en el trazado urbano local.
Desde su fundación, la capital bonaerense mantuvo un vínculo estrecho con la masonería, relación que historiadores atribuyen a la participación de Dardo Rocha y Pedro Benoit en la orden. Esa pertenencia quedó reflejada en el diseño urbano, con diagonales, plazas y edificios públicos cargados de simbolismo.

El Año Nuevo Chino reunirá a miles de emprendedores, artesanos y gastronómicos en Plaza Moreno, con entrada gratuita y una agenda cargada en La Plata.
José Luis Lamothe toca la trompeta en los semáforos de La Plata con un repertorio bien argentino y cierra cada corte de semáforo con un "¡Viva la patria!".
Hace poco más de 3 años, la ciudad fue declarada la primera ciudad masónica de Sudamérica y, a partir de ese reconocimiento, tomó fuerza la iniciativa de contar con una sede propia que permita materializar la idea de un "templo a cielo abierto", concepto asociado a la identidad fundacional platense.
El proyecto es impulsado por la Gran Logia de la Argentina, institución que nuclea a más de 600 logias en el país, y la obra ya se desarrolla en 37 entre 118 y 119, en pleno Barrio Hipódromo. En La Plata funcionan actualmente alrededor de quince logias, algunas incluso anteriores a la creación de la ciudad; y juntas reúnen a unos 400 integrantes de la orden.
La iniciativa, según explica el consejero local de la Gran Logia, Nicolás Salvi, busca saldar una deuda histórica. "Quienes fundaron La Plata fueron masones, pero lo que nunca se concretó fue un templo propio", señaló al respecto y recordó que durante más de un siglo las logias funcionaron en espacios alquilados o particulares.
La reorganización de la actividad masónica local comenzó en 1999 con la logia Luz y Verdad, creada antes que la propia ciudad. Desde entonces, la masonería platense consolidó su presencia y avanzó hacia un proyecto común que hoy empieza a tomar forma edilicia.
El edificio contará con dos templos de grandes dimensiones, una sala de conferencias con capacidad para más de 300 personas y un restaurante con gastronomía vinculada a la tradición masónica. "Uno de los platos típicos es el cordero con lechugas amargas, pero la oferta culinaria va a ser amplia", indicó Salvi.
Las imágenes ilustrativas del proyecto muestran una fachada con símbolos característicos de la masonería, como el Delta Luminoso, la escuadra y el compás, presentes tanto en el ingreso como en el nivel superior del edificio, en referencia a valores como el equilibrio y el conocimiento.
Contará con dos templos de grandes dimensiones, una sala de conferencias con capacidad para más de 300 personas y un restaurante con gastronomía vinculada a la tradición masónica
En octubre pasado se realizó la ceremonia de colocación de la piedra fundamental. En la inscripción se lee: "Con la primera piedra de nuestro Templo Masónico en el Oriente de La Plata comenzamos los cimientos sólidos como los ideales de libertad, igualdad y fraternidad que nos une".