Femicidio en Melchor Romero: condenaron a prisión perpetua a Héctor Carrizo por el crimen de Romina Videla
La Justicia de La Plata consideró probado que el incendio que causó el femicidio fue la culminación de un ciclo de violencia de género. Reflexión contundente.
En un fallo histórico que cierra cinco años de búsqueda de justicia, el Tribunal Oral Criminal (TOC) IV de La Plata condenó a prisión perpetua a Héctor Ismael Carrizo por el femicidio de su pareja, Romina Videla, ocurrido en marzo de 2020 en Melchor Romero. El tribunal consideró probado que el incendio que causó la muerte de la mujer fue intencional y la culminación de un ciclo de violencia de género sostenido.
Al fundamentar la condena, la jueza Carolina Crispiani realizó una profunda consideración que resonó en la sala: "No puedo culminar la cuestión sin efectuar una reflexión. A Romina también la mató la violencia que precedió al fuego. Esa violencia que se anuncia, que se naturaliza, que pide auxilio y no siempre lo encuentra; esa violencia que, cuando el Estado llega tarde, termina escribiendo su última línea en una morgue. Hoy, este Tribunal cumple con el deber más elemental de la Justicia: reconocer la verdad, nombrar la violencia y responsabilizar a quien la ejerció. Porque solo así -con memoria, con ley y con sentencia- se deshace la impunidad que la consumió".
Estas palabras, incluidas en los considerandos de la sentencia, sintetizan la esencia de un caso que expuso las fallas del sistema para proteger a las víctimas de violencia de género.
Héctor Carrizo
Héctor Carrizo fue condenado a prisión perpetua por el femicidio de Romina Videla.
Los hechos que conmovieron a la comunidad
La noche del 27 de marzo de 2020, tras una jornada de violencia física y amenazas en la que Romina llegó a llamar al 911 para denunciar que Carrizo la había golpeado y amenazado con prenderla fuego, la vivienda donde vivía la pareja en el barrio de Melchor Romero fue incendiada intencionalmente.
Romina Videla, madre de seis hijos, sufrió quemaduras en el 80% de su cuerpo y falleció cinco días después. La investigación demostró el contexto de violencia previo, con múltiples testigos que describieron años de maltratos, golpes y amenazas, incluyendo el control económico y el aislamiento al que Carrizo sometía a la víctima.
El tribunal, integrado por los jueces Carolina Crispiani, Emir Alfredo Caputo Tártara y Andrés Vitali, fue unánime al encontrar a Carrizo culpable de "homicidio doblemente agravado por el vínculo y por mediar violencia de género e incendio doblemente agravado".
Carolina Crispiani.jpeg
Carolina Crispiani, jueza del Tribunal Oral Criminal IV de La Plata.
En su decisión, los magistrados destacaron la "convergencia de indicios serios, precisos y concordantes" que demostraban la autoría de Carrizo: la amenaza previa de "te voy a prender fuego", el incendio ocurrido horas después, la desproporción de lesiones (ella con el 80% del cuerpo quemado, él con solo un 12%) y la conducta posterior de limpiar la escena del crimen.
El largo camino hacia la justicia
El caso, que comenzó siendo investigado por la fiscal María Eugenia Di Lorenzo y pasó luego a la UFI especializada en violencia de género, reveló las múltiples oportunidades en que Romina había buscado ayuda sin encontrar una respuesta efectiva del Estado.
El veredicto de este viernes no solo cierra un capítulo judicial, sino que se erige como un precedente significativo en la lucha contra los femicidios en la provincia de Buenos Aires, subrayando la obligación del Estado de actuar con debida diligencia para proteger a las mujeres en situación de violencia.