lunes 08 de diciembre de 2025

El mensaje de WhatsApp que complica a Julieta Makintach en el jury: "Dejá filmar a mi gente"

Testigos revelaron que Julieta Makintach no solo autorizó sino que facilitó las grabaciones del documental sobre el juicio de Diego Maradona "Justicia Divina".

0221.com.ar | Martín Soler
Por Martín Soler Redactor Judiciales
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El mensaje de WhatsApp era breve pero demoledor: "Decile a la custodia que deje filmar a mi gente". Esa orden, enviada desde el celular de la jueza Julieta Makintach durante el juicio por la muerte de Diego Maradona, se convirtió este jueves en una prueba palpabale de que la magistrada, tal vez, no fue una víctima de circunstancias ajenas, sino la arquitecta de su propia caída.

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La puerta giratoria de "los amigos"

Todo comenzó con unos "amigos". Así los presentó Makintach a la custodia Malene Itati Romero el día que comenzaba el juicio más mediático del país. "Hacelos pasar", le ordenó. Los "amigos" resultaron ser un equipo de filmación que, como revelaría después el camarógrafo José Ignacio Huarte, tenía instrucciones precisas: "Enfocarse en la jueza" durante el juicio.

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La jueza Julieta Makintach junto a sus abogados durante el jury en La Plata

La jueza Julieta Makintach junto a sus abogados durante el jury en La Plata

Pero la operación había comenzado antes, en el silencio de un domingo. Leonel Dos Santos, otro oficial de custodia, describió cómo la magistrada abrió las puertas del tribunal vacío dos días antes del juicio para que un director de fotografía y una guionista la filmaran caminando por los pasillos como si fuera una escena de película.

Mientras tanto, en las paredes de la misma sala de audiencias, colgaban carteles que prohibían terminantemente filmar o tomar fotografías. Mirta Daniela Barrionuevo, la oficial que los había pegado, confirmó incómoda que eran parte del protocolo estándar que la jueza conocía perfectamente.

La doble vida del teléfono celular

Si los testimonios policiales pintaban un cuadro de complicidad institucional, el de María Eva Soledad Pereyra agregó el matiz de vanidad personal. La esteticista de Makintach reveló que la propia jueza le había enviado el tráiler del documental por WhatsApp, acompañado del mensaje: "Estoy muy copada con los resultados".

La confesión resultó reveladora: mientras en el tribunal Makintach simulaba sorpresa ante las filmaciones, por fuera compartía orgullosa el material con su círculo íntimo. El documental no era un proyecto ajeno que la había tomado por sorpresa, sino una producción que seguía de cerca y con evidente satisfacción.

Diego Maradona Gimnasia

El mercado de Diego Maradona

Patricio Llados, el productor audiovisual, aportó la pieza que explicaba el porqué de tanta insistencia en filmar. "Un proyecto vinculado a Maradona tiene valor en el mercado", declaró con frialdad profesional. "Es Maradona, uno piensa que se verá en todo el mundo".

La confesión dejó en evidencia la cruda realidad detrás del "proyecto audiovisual": la muerte del ídolo era, ante todo, un producto comercialmente viable, y la jueza que llevaba el caso era su principal atractivo.

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Jana Maradona, hija del Diez eterno, fue desistida como testigo.

Jana Maradona, hija del Diez eterno, fue desistida como testigo.

El silencio de las ausencias

En un giro significativo, el jurado anunció la postergación de testigos clave como Verónica Ojeda y Jana Maradona, sugiriendo que las pruebas acumuladas hasta el momento eran tan contundentes que hacían menos urgentes algunas declaraciones.

Mientras la audiencia se levantaba hasta el viernes, el mensaje de WhatsApp de Makintach seguía flotando en el aire del tribunal: "Decile a la custodia que deje filmar a mi gente". Ocho palabras que, según la acusación, resumen la esencia del caso: una jueza que confundió su papel de magistrada con el de protagonista, y que ahora enfrenta las consecuencias de haber convertido la justicia en un espectáculo.

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