La Plata atraviesa horas de tristeza tras conocerse el fallecimiento de Martha Leonor Pranzini de Berizonce, una querida y recordada docente que murió a los 84 años y dejó una profunda huella entre familiares, amigos y personas que compartieron distintos momentos de su vida.
Nacida el 4 de febrero de 1942 en la capital bonaerense, creció en el seno de una familia de descendientes de italianos y españoles con fuerte arraigo en la ciudad. Era hija de Gabriel Pranzini y Leonor Angélica Sanz, ambos funcionarios de extensa trayectoria en la administración pública provincial.
Realizó sus estudios primarios y secundarios en la Escuela Normal Nacional N°2 "Dardo Rocha" y poco después inició su camino en la docencia, desempeñándose como maestra de grado en distintos establecimientos educativos, entre ellos la Escuela N°45.
En 1965 contrajo matrimonio con Roberto Omar Berizonce, abogado y profesor universitario platense de destacada trayectoria académica. Juntos formaron una familia integrada por sus hijos María Silvina, María Eugenia y Juan Martín. Con el paso de los años, también ocupó un lugar central en la vida de sus nietos Juan Andrés, María Paz, Juan Ignacio, Teresa, María Sol, Juan Pedro y Benjamín, a quienes sus allegados describen como una de sus mayores alegrías.
Martha Pranzini de Berizonce
Martha Leonor Pranzini de Berizonce (84), murió en La Plata.
Quienes la conocieron la recuerdan como una mujer bondadosa, generosa y profundamente comprometida con sus seres queridos. Su calidez y sensibilidad le permitieron construir amistades duraderas y ganarse el cariño de quienes compartieron con ella diferentes etapas de su vida.
Además, acompañó a su esposo en distintos espacios académicos nacionales e iberoamericanos, donde también supo generar vínculos y amistades que perduraron en el tiempo.
El recuerdo de una mujer querida en La Plata
Sus familiares destacaron que, incluso durante los momentos más difíciles de su vida, mantuvo una actitud de fortaleza y entereza. En los últimos años enfrentó una enfermedad que sobrellevó con enorme dignidad, dejando, según quienes la rodearon, una última enseñanza de vida.
La noticia de su fallecimiento generó numerosas expresiones de dolor y afecto en distintos ámbitos de La Plata, donde será recordada tanto por su paso por la educación como por los valores humanos que transmitió a lo largo de toda su vida.