Organizaciones ambientalistas de la región encendieron una nueva alarma por el estado delRío de la Plata y denunciaron que la empresa Aguas Bonaerenses Sociedad Anónima (ABSA) continúa volcando efluentes cloacales sin tratamiento adecuado. La advertencia fue elevada nuevamente al gobernador Axel Kicillof, en un contexto marcado por el incremento del 40% en la tarifa del servicio.
Desde la asociación Nuevo Ambiente, de La Plata, indicaron que el problema se arrastra desde hace más de tres años y está vinculado al funcionamiento deficiente de la Planta de Tratamiento de Líquidos Cloacales ubicada en 66 y 165, en Berisso, que recibe los efluentes de La Plata, Ensenada y Berisso. Según detallaron, la planta funciona de manera parcial desde su inauguración y no tiene capacidad suficiente para tratar el volumen de líquidos generado en la región.
De acuerdo a los estudios citados por los ambientalistas, la planta tiene capacidad para tratar 5.000 m3/h sobre un total estimado de 13.000 m3/h de efluentes, por lo que unos 8.000 m3/h de líquido cloacal crudo serían volcados sin tratamiento. Parte de esa descarga, precisaron, es desviada a un canal aliviador que corre paralelo al conducto principal a cielo abierto.
Además, se informó la presencia de agentes patógenos como shigella spp., salmonella spp., escherichia coli, norovirus y diversos parásitos intestinales. Estudios de profesionales del Conicet también detectaron giardia spp., cryptosporidium spp. y restos de medicamentos como ibuprofeno, diclofenac, atenolol y carbamazepina, así como antimicrobianos y microplásticos hallados en ejemplares de 11 especies de peces.
Reclamos al Gobierno y cuestionamientos a ABSA
Desde Nuevo Ambiente remarcaron que esta situación genera un impacto ambiental y sanitario significativo, y contribuye al deterioro general del agua del Río de la Plata. En ese marco, reiteraron el pedido para que se construya una nueva planta de tratamiento cloacal para la Región Capital y se realicen las inversiones necesarias.
Por último, cuestionaron el aumento del 40% del servicio autorizado por ABSA y reclamaron que tanto la empresa como el Gobierno bonaerense se abstengan de aplicar subas hasta tanto se garantice un tratamiento adecuado de los efluentes. También apuntaron a los intendentes de la región, a quienes reclamaron mayor compromiso frente a una problemática que, advirtieron, se mantiene desde hace años sin respuestas concretas.