¿Qué dice el estudio sobre la contaminación que llega al Río de la Plata y a las costas de Berisso?
Un estudio técnico revela que descargas cloacales sin tratar llegan al Río de la Plata y afectan a las playas de Berisso, con graves consecuencias ambientales.
El trabajo fue elaborado por investigadores del Conicet a partir del análisis del funcionamiento del sistema cloacal que recibe efluentes domiciliarios principalmente de La Plata, pero también de Berisso y Ensenada, y que descarga a través de un conducto que desemboca directamente en las playas de la ciudad ribereña.
Según el informe, el sistema cloacal de La Plata confluye en un conducto que sigue el trazado de la avenida Río de la Plata hasta la costa. Originalmente, ese conducto finalizaba en un emisario que se internaba unos 600 metros en el río, donde se volcaban los efluentes sin tratamiento, una práctica que ya era cuestionada a comienzos del siglo XX.
Con el paso de los años, la situación se agravó debido al crecimiento poblacional y a la incorporación de los desagües cloacales de Berisso y Ensenada al mismo sistema. A esto se suma el deterioro del emisario, que dejó de alejar el vertido río adentro y hoy descarga directamente sobre la playa.
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Efluentes cloacales sin tratar impactan en las playas de la región y generan riesgos concretos para la salud
El camino de los efluentes hacia el Río de la Plata
En 1999 se construyó la planta de pretratamiento de efluentes de ABSA en Berisso como una medida paliativa. Sin embargo, el informe señala que la obra nunca fue finalizada, que el tratamiento primario es insuficiente y que la planta no funciona de manera continua.
Además, la capacidad de tratamiento resulta claramente insuficiente: de los 13.000 metros cúbicos por hora de efluentes que llegan al sistema, solo unos 5.000 ingresan a la planta. Los 8.000 restantes son volcados como líquido cloacal crudo, sin ningún tipo de tratamiento previo.
Parte de ese caudal es incluso desviado hacia un canal aliviador a cielo abierto que corre paralelo al conducto principal a lo largo de la avenida Río de la Plata, generando contaminación no solo en el punto de descarga, sino también a lo largo de todo su recorrido.
El informe advierte que otras redes cloacales de Berisso y Ensenada vuelcan sus efluentes aguas abajo de la planta, por lo que esa fracción tampoco recibe ningún tipo de tratamiento antes de llegar al río.
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La ribera de Berisso presenta riesgos sanitarios sostenidos
En términos sanitarios, los datos son alarmantes. La normativa vigente establece un máximo de 2.000 bacterias coliformes fecales por cada 100 mililitros de efluente. Sin embargo, en la descarga cloacal de Berisso se registraron valores promedio de 7.100.000, mientras que en el canal aliviador se detectaron 640.000.
Un riesgo sanitario sostenido en la costa de Berisso
La contaminación biológica no solo fue detectada en el agua, sino también en la arena de las playas, que actúa como reservorio de microorganismos. Las playas más cercanas al punto de vuelco, como Bagliardi y Palo Blanco, presentan niveles significativamente más altos que las más alejadas, como La Balandra.
El estudio también identificó numerosos patógenos de relevancia en salud pública, entre ellos bacterias, virus y parásitos como Giardia, Cryptosporidium, Salmonella, Shigella, Escherichia coli patogénica y norovirus, muchos de los cuales tienen dosis infectivas extremadamente bajas.
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El sistema cloacal descarga efluentes crudos en el Río de la Plata
En el plano ambiental, el informe señala un elevado aporte de nutrientes como fósforo y nitratos, que favorecen la proliferación de cianobacterias potencialmente tóxicas. A esto se suman impactos sobre el oxígeno disuelto del agua y la vida acuática, así como la detección de contaminantes emergentes, como medicamentos y bacterias resistentes a antibióticos.
Finalmente, el informe concluye que ninguna de las playas analizadas presenta una calidad de agua aceptable y plantea una serie de recomendaciones que incluyen restricciones de acceso a corto plazo, la construcción de un emisario a mediano plazo y, como solución de fondo, la construcción de una planta de tratamiento de aguas residuales con tratamiento secundario para toda la región.