Choferes de aplicaciones de transporte de La Plata alertaron por el crecimiento del endeudamiento entre los trabajadores del sector, que deben afrontar reparaciones, mantenimiento y gastos del vehículo sin contar, en muchos casos, con ingresos suficientes ni acceso al crédito tradicional.
La advertencia fue realizada por la Asociación Civil Conductores de Aplicaciones Unidos de la República Argentina (Accaura), presidida por Pablo León, quien señaló que la situación afecta tanto a los conductores de plataformas de pasajeros como a los repartidores. Según explicó en diálogo con 0221.com.ar, en La Plata estiman que hay cerca de 15.000 choferes de aplicaciones activos y que alrededor del 40% de los trabajadores podría encontrarse endeudado, una situación que se profundizó por la baja rentabilidad de la actividad.
En la organización remarcaron que muchos trabajadores viven al día y destinan la mayor parte de lo que recaudan a sus gastos cotidianos. Ante una falla mecánica, un arreglo inesperado o la necesidad de mantener el vehículo en condiciones, deben buscar alternativas para conseguir dinero y continuar conectados.
Préstamos y deudas para seguir conectados
León explicó que, a diferencia de lo que ocurre con algunos repartidores, los choferes de aplicaciones de transporte no suelen recibir préstamos directamente de las plataformas, pero igualmente apelan a distintas formas de financiamiento. "Uber y DiDi no dan préstamos, pero las necesidades son las mismas así que muchos recurren a billeteras virtuales o prestamistas", afirmó.
La baja rentabilidad empuja a muchos choferes de apps de La Plata a endeudarse para cubrir reparaciones y gastos del vehículo
Para Accaura, una de las principales dificultades es que la precariedad de la actividad deja a muchos trabajadores afuera del sistema bancario tradicional. Por ese motivo, terminan utilizando opciones de crédito con costos más elevados que pueden complicar aún más su situación económica.
Además, la entidad cuestionó que los trabajadores de plataformas deban asumir todos los gastos vinculados a la actividad, como el combustible, el seguro, el mantenimiento y las reparaciones del vehículo. En ese esquema, sostienen que el riesgo económico queda concentrado en quienes manejan o realizan los repartos.
Se genera un círculo vicioso que va hacia la perdición: terminan pagando para trabajar
"Se genera un círculo vicioso que va hacia la perdición: terminan pagando para trabajar", expresó León. El escenario refleja las dificultades que atraviesan quienes dependen de las aplicaciones como fuente de ingreso y deben sostener por cuenta propia los costos necesarios para mantenerse activos. Entre gastos diarios, reparaciones y menor margen de ganancia, muchos trabajadores enfrentan una actividad cada vez más ajustada.