El plantel de Estudiantes volvió a entrenar en el Country Club de City Bell luego de varios días de receso. Entre los 33 citados estaba Javier Altamirano que, a pesar de que todavía no tiene fecha de retorno, hizo trabajos livianos con el resto del plantel.
En su regreso en el mes de mayo, el chileno hizo fuerza, actividades aeróbicas y pasadas con pelota, pero sin contacto, teniendo en cuenta que sigue con el tratamiento anticoagulante y corre riesgo ante cualquier golpe. En esta oportunidad, formó parte de los primeros trabajos aeróbicos junto al resto del plantel, dando inicio a la pretemporada en City Bell.
Desde la cuenta oficial del Pincha en X informaron su vuelta a las canchas y dejaron un posteo emotivo: "¡Hola, Javi querido! Este jueves, retomó la actividad física con tareas aeróbicas y de fuerza sin contacto. ¡Qué bueno verte en el club!". Sobre el tratamiento que lleva a cabo, indicaron que sigue evolucionando favorablemente, en tanto que continúa haciéndose estudios frecuentes para ver el tamaño de la trombosis, a la espera de que se disuelva por completo.
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Los primeros movimientos de Javier Altamirano
Al mediocampista chileno lo internaron de urgencia en el en el Instituto Médico Platense (IMP) el 17 de marzo tras descompensarse en el partido ante Boca por la fecha 11 de la Copa de la Liga. Luego de estabilizarlo, quedó bajo la atención del neurólogo Sebastián Ameriso, quien lo traslado al Instituto Fleni para un seguimiento específico.
¿Qué fue lo que le pasó a Javier Altamirano?
Altamirano sufrió una convulsión a los 27 minutos del encuentro que el Pincha disputaba en UNO ante Boca. El chileno se desplomó en el campo de juego y requirió la rápida intervención del personal de Salud, que definió su trasladado al IMP para estabilizarlo. Finalmente, se dispuso que el jugador continúe su tratamiento de forma ambulatoria, luego de recibir el alta en el Fleni.
Tras los primeros estudios realizados, se determinó que la causa de la convulsión que sufrió se debió a una trombosis del seno longitudinal superior del cerebro. En ese marco, y aunque no existe una fecha cierta para su total recuperación, los expertos pronostican que el tratamiento podría extenderse durante al menos un año.