Luis Roselli, exjugador de Gimnasia, atraviesa un delicado momento de salud tras haber sufrido un accidente cerebrovascular (ACV) por el cual tuvo que ser internado en el reconocido Instituto del Diagnóstico. Sin embargo, las primeras horas no fueron fáciles y su estado ahora es reservado.
El episodio se dio tras el partido en el que el Lobo le ganó a Independiente el pasado sábado. Según confiaron sus allegados a 0221.com.ar, Roselli se empezó a sentir mal en pleno partido, pero se fue a dormir sin contratiempos. En plena madrugada, sin embargo, sufrió un ACV y su familia lo internó en el citado centro de salud ubicado en calle 62 entre 2 y 3.
En las primeras horas a su ingreso le hicieron los estudios pertinentes y, pese a la destacada la labor de las enfermeras, pasó una mala noche. Aunque sus hijos pasaron la noche con él, conteniéndolo; la atención médica que iba a recibir esta mañana terminó demorándose y recién a las 13 de este lunes volvió a ser asistido por especialistas, que le practicaron nuevos exámenes.
Sus allegados contaron, además, que fue en ese momento que Roselli comenzó a responder, sentándose por su propia voluntad y tratándose de mover. No obstante, sus familiares y amigos indicaron que de momento esperan por una evolución favorable, ya que perdió la movilidad del brazo derecho y el habla.
LA CARRERA DE LUIS ROSELLI
Toscano, como lo apodaron dentro del campo de juego, fue profesional durante varios años en los '70 y '80. Jugó 62 partidos en Gimnasia, 46 en Primera A donde marcó 10 goles, y 18 en Primera B entre 1981 y 1982, anotando seis goles, haciendo cuatro en un partido ante Platense por el campeonato Nacional 1970.
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Luis Roselli, vistiendo la camiseta de Gimnasia.
Roselli se inició en Deportivo La Plata de la Liga Amateur Platense (LAP), donde jugó en el primer equipo hasta que recaló en el Lobo con 18 años. También jugó en Banfield (1973-1975), Vélez (1975-1976), en Universidad Católica de Chile (1977-1980), donde tuvo una excelente actuación y se lo recuerda con gran afecto; y entrenó en San Carlos de Apoquindo también de aquel país trasandino.
Finalmente decidió regresar a Gimnasia para disputar el torneo de la Primera B, en 1981. Fue en 1982 que en un encuentro sufrió una lesión que lo alejaría del fútbol profesional para siempre. Tras una mala operación por una distensión en los ligamientos de la pierna derecha debió ser intervenido 17 veces, hasta que perdió la pierna.