miércoles 14 de febrero de 2024

GoodEnergy, la empresa de La Plata que es pionera en energía solar en todo el país

El sol es la alternativa más eficaz para generar energía limpia. La historia de la empresa de La Plata que pisa fuerte en todo el país.

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Dos de las preocupaciones más difundidas de los especialistas en medioambiente son el agotamiento de los recursos y los impactos negativos de la acción humana en el planeta. En ese contexto, la búsqueda de fuentes de energía renovable comenzó a tomar impulso, y así lo entendieron los fundadores de GoodEnergy, la empresa de La Plata especializada en el uso eficiente de la energía solar.

Como se sabe, la energía solar es desde hace décadas la alternativa más eficaz para generar energía limpia y sostenible. En 2011, Julián Bártoli, en sociedad con Pablo De Benedictis y Andrés Zarasola, se metieron en el desafío de comenzar a trabajar en el rubro de energías renovables y el contexto del país -con cortes energéticos más que frecuentes en los hogares- los llevó directamente a dedicarse a la energía solar, por su enorme potencial. Así nació GoodEnergy.

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“Siempre tuvimos como propósito que la empresa, cada vez que generara ganancias, lo hiciera a través de algo que hiciera bien el medio ambiente. Ese fue el objetivo inicial”, asegura Bártoli. “A medida que fuimos conociendo el mercado, notábamos que la gente veía en la energía solar una solución real ante la cantidad de horas promedio que pasaban sin luz en ese entonces, y claro, también, como un modo de ahorro de energía”.

Así iniciaron el camino los tres socios, y lograron un crecimiento que los obligó a mudarse en 2016 a un espacio que tuviera otras dimensiones, que es donde hoy se encuentran ubicados en Los Hornos, a raíz de los productos que comercializaban con alta demanda: kits de paneles solares, termotanques solares, y colectores solares para climatización de piletas.

Al equipo de 4 personas de la incipiente empresa, se sumaron más empleados en el área de ventas y el área técnica, una estructura que se fue ampliando a medida que crecían en volúmenes de facturación y en forma sostenida. Pero en 2019 llegó la crisis devaluatoria, sobrevino la pandemia, y la actividad decreció inevitablemente. “Y pasó algo anecdótico: para el mes de mayo la gente, que ya había pasado más de un mes aislada, empezó a acostumbrarse, a pensar que ésta era su nueva realidad y entonces algo había que hacer. La gran mayoría optó por reacomodar su casa y en ese ‘reacomodar’ entramos nosotros”, cuenta Bártoli, y recuerda: “De repente ese hogar en el que estaban 5 horas al día, pasó a ser un hogar de 24 horas; entonces empezaron a cambiar o agregar cosas pensando en el mayor confort. Nuestras ventas comenzaron a repuntar otra vez, y más aún con la llegada del calor y la prohibición todavía vigente de viajar: no dábamos abasto con la venta de paneles solares para piletas”.

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Bártoli admite que el grupo de usuarios/consumidores que maneja la empresa tiene la lógica particularidad de moverse de acuerdo al clima estacional: “Es natural: sale el sol, levanta la temperatura y la gente automáticamente empieza a pensar en actividades al aire libre, y como nuestro producto es solar, repuntan las ventas”.

LA EMPRESA HOY

En poco más de 12 años, GoodEnergy logró tener presencia en el 80 % del territorio argentino, en casi todos los centros urbanos o regiones más densamente pobladas. Hoy cuenta con alrededor de 125 distribuidores en todo el país, que comercializa más de 2.000 termotanques por año, con un ahorro generado para el medio ambiente de más de 54.000tn de Co2 (dióxido de carbono). Esto sucede porque los kits y termos solares, tanto como los colectores de pileta, al generar energía por una fuente renovable evitan que esa energía se hubiera generado por fuentes tradicionales, como la quema de carbón, que tiene una transferencia -como tantas otras acciones humanas- en cantidad de árboles que no se talaron (ese ahorro de Co2 implica algo más de 324 mil árboles). Estas equivalencias están calculadas visiblemente en el home de la web de la empresa.

“Lo que queremos poner en valor es que en base a todo lo que vendimos desde el día 1, que sigue funcionando, hay un ahorro estimativo para el medioambiente y un gran beneficio. Pero no somos nosotros: son todos los clientes que nos compran y que hacen uso del producto”, apunta Bártoli, y profundiza: “Si la mayoría de los usuarios hoy pudieran aportarse agua caliente a su casa con un termo solar, estaríamos reduciendo desde el vamos casi un 70% el uso de gas y electricidad para calentar agua. En Argentina hay 10 millones de hogares: la mitad de ellos no tiene acceso a gas natural, por lo cual se calefaccionan con calefón, gas envasado o electricidad, o no lo calefaccionan directamente. Acá tenemos una necesidad concreta”.

Con relación a esto último, la empresa logró captar un mercado en el cual estuvo trabajando durante los últimos dos años, que es el de las viviendas sociales. Actualmente, en diferentes provincias del interior del país las viviendas sociales que se construyen incorporan el sistema de termos solares, algo que Bártoli califica como sumamente positivo, no solamente para los nuevos usuarios sino también para el impacto en el medioambiente. “Que el Estado decida pagar un poco más por un sistema solar que por uno convencional, es un gran avance. Es una manera además de descentralizar todo lo que son redes energéticas”, sostiene.

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No obstante, los dueños de GoodEnergy no desconocen que el perfil de su cliente no es el de la persona consciente de los problemas medioambientales, y que pese a la labor educativa que llevan adelante desde el grupo falta aún un largo camino para generar real consciencia. “De hecho creo que al principio nosotros creíamos que éramos una empresa pero no, estábamos haciendo un trabajo educativo”, dice, sin exagerar. “Organizamos tres eventos importantes en 2012 y 2013 en los que literalmente se juntaban a escucharnos alrededor del termo 30 personas. Siempre esperábamos que nos invadieran a consultar, pero no… Había interés pero nadie compraba”.

La razón era simple: por esos años, pagar una factura de luz o gas no era un problema. Bártoli lo grafica muy bien: “era más barato que un café”. Así, los usuarios no pensaban en el uso de la energía solar como una urgencia, aunque sí existía el interés motivado por la innovación tecnológica que suponía.

“Nuestro kit solar deja obsoleto el grupo electrógeno, que es analógico, hace ruido, conlleva riesgos, se enciende manualmente… y un sinfín de contras. El sistema de energía solar está 100% automatizado: si hay una interrupción en la energía eléctrica, el sistema se activa automáticamente. El termo solar también sustituye elementos con avances tecnológicos aplicados: el tubo, el termotanque. Y de repente uno cae en la cuenta de que puede darse una ducha con el agua a 70 grados y no a partir de una llama de gas: es a partir del sol. Y el sol está ahí hace miles de años y de repente hoy tenemos la capacidad de poder transformarlo en algo que suma utilidad y mucha”, se entusiasma el dueño de GoodEnergy.

Los implementos solares son sustitutos de elementos convencionales, como la caldera o el tanque de gas, o los grupos electrógenos, e implican una inversión inicial y un posterior mantenimiento, que debe hacerse para extender la vida útil de los mismos. Esa inversión, de acuerdo al producto de que se trate, puede variar entre pagar un 20 o un 40 por ciento más de lo que se pagaría por el producto original -por ejemplo, por una caldera o un termo a gas-, pero esa diferencia se recupera en pocos meses, y una vez que concluye ese recupero, la energía tiene costo cero. Con respecto al mantenimiento, Bártoli considera necesario aclarar que es necesario hacerlo, precisamente porque se trata de productos que van ubicados en un techo y expuestos a todas las cuestiones y variaciones climáticas. “El mantenimiento es anual y es necesario. Es como un vehículo… si nunca lo llevás al taller o le hacés un service, vas a tener consecuencias. En ese sentido tratamos de educar al cliente, porque es un costo escondido y la realidad es que hay que mantener esa inversión inicial, y a nosotros nos permite estar en contacto con el producto”, sostiene.

CAMBIOS DE PARADIGMA

Una característica que sobresale en GoodEnergy es la de ser una empresa que en poco tiempo logró posicionarse y marcar una diferencia en el mercado a partir de una idea, como base principal: hacer algo que contribuya a “salvar” al medioambiente. En ese recorrido, fue acreedora de importantes reconocimientos.

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El año pasado obtuvieron el “Premio a la Responsabilidad Empresarial del Gran La Plata 2022”, que se sumó a una larga lista de distinciones especiales que fueron recibiendo desde su creación, entre ellos, el Premio Ciudadanía Empresaria 2013 y el Premio TOYP 2013 en la categoría Logros Empresariales, un premio que se otorga a los jóvenes sobresalientes del país (entre otros, fue ganado por Guillermo Vilas y María Elena Walsh). También recibieron el Premio BBP 2012 por ser el mejor Plan Empresarial de jóvenes emprendedores, organizado por la Cámara Argentina de Comercio y la JCI.

Sin embargo, todo reconocimiento que pueda mencionarse difícilmente grafique los logros obtenidos por la empresa y un crecimiento tan exponencial en poco más de 12 años. Hoy, el 65 o 70% de la facturación de la empresa corresponde a la red comercial que se extiende por fuera de La Plata y la Provincia, hacia el resto de las provincias del país, por lo cual abarca todo el interior productivo en climatización de piletas y termotanques solares. Las ventas de los últimos tres años, superaron a las ventas de los primeros siete años de la empresa. Este año, el equipo directivo tomó la resolución de enfocarse en soluciones para las pymes, para lo que abrieron específicamente un departamento de Ventas Corporativas, por el simple hecho de que, a diferencia del consumidor final, la energía para esa pyme es un insumo imprescindible. “Si no tienen luz, no producen. Si no producen, no facturan, no pagan sueldos, etcétera. Y eso es algo muy lindo de lo que vendemos: es la única alternativa real a bajar el costo energético. No es que esté enamorado del producto, pero por algo arranqué la empresa”, apunta con ironía, y ejemplifica: “Si un usuario quiere bajar el número de su factura de luz, ¿cómo hace? ¿Desconecta la heladera? No. La única manera para una pyme de no consumir más energía es cambiar hacia algo renovable”.

En este sentido, los dueños de GoodEnergy proponen un cambio de paradigma en ese segmento concreto, y también en el ciudadano común.

“Si tenemos en cuenta toda la energía solar que es reflejada en los techos del mundo, necesitaríamos menos de la mitad de esos techos para poder abastecer a todo el mundo. Es increíble la cantidad de energía que no estamos aprovechando en este momento. Entonces algo que siempre nos interesó es derribar el mito de que esto es prohibitivo a países del Primer Mundo. Que si bien hay una barrera de entrada que es el precio, hoy es factible adquirir un kit solar, que además voy, se lo instalo, y ya está, no le voy a cobrar un alquiler, es suyo y recupera la inversión en 7 años, con una vida útil de 25 aproximadamente”, sostiene.

El equipo de GoodEnergy tuvo desde siempre la filosofía de respetar al cliente en el sentido de procurar ofrecerle siempre el mejor producto posible. Todos sus productos cuentan con certificaciones de calidad. En este sentido, apelan a que haya en Argentina en un futuro un registro de proveedores, para que no sólo la reputación del vendedor sea lo que orienta al cliente. Así, la empresa tramita hoy una certificación de normativa del Instituto Argentino de Normalización y Certificación (IRAM).

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A nivel legal, otras cuestiones quedan aún por resolver, según Bártoli. Una de ellas es la alternativa de que los clientes tengan incentivos, para que puedan inicialmente acceder a un equipo solar y esa recuperación de inversión sea más rápida. “Pero además -apunta- hace falta una ley o un sistema de ensayos serio que especifique que, por ejemplo, que estos dos termotanques son distintos y tienen distintas características. Porque dentro del universo de lo que comercializamos hay de todo. ¿Y en qué se basa el usuario para decidir? Faltan leyes que empoderen al usuario, que le den reglas para que a partir de lo que le diga el vendedor pueda procesarlo o cotejarlo con información bien cierta. De este modo, se nivelará el mercado para arriba, y yo como vendedor me preocuparé por ofrecer algo bueno y ser competitivo en precio”.

PROYECCIONES

Los dueños de GoodEnergy viven actualmente el salto, quizá, más grande de la empresa, con dos vías interesantes que se abren: a partir de un acuerdo de exclusividad con los proveedores de la marca Nº 1 de Estados Unidos en colectores de piletas -que es la que comercializa la empresa en el país hace años-, y una buena alianza comercial, cerraron trato para comenzar a producir esos colectores en 2025. Será la primera producción de estos productos bajo licencia, que a la vez se comenzarán a exportar a los países limítrofes de Argentina, comenzando por Uruguay.

“Es la prueba piloto. Una manera de decir: yo te puedo demostrar que en Uruguay hay un mercado que después se va a extender a Chile, Paraguay, Perú y demás. Lo primero que se plantearon fue: ¿cuál es el problema que hoy tiene la fábrica allá? Al exportar su producto indirectamente está exportando mano de obra y otras cosas, y en Argentina podemos fabricar el mismo producto con un precio más competitivo para nuestra región”, narra Julián, que a partir de ese planteo comenzaron las primeras charlas y dieron marcha al acuerdo. Actualmente, la empresa trabaja en la producción de las máquinas necesarias para poder empezar a fabricar. “Para mí es un orgullo: la fabricación de la marca número uno de Estados Unidos, que es la mejor calidad posible en colectores de pileta, estará acá en Argentina”, subraya.

En esta línea, Bártoli no desconoce que Argentina tiene, todavía, mucho camino por recorrer. Este año, la Provincia de Buenos Aires adhirió a la Ley de Generación Distribuida de Energías Renovables, que implica que los usuarios que instalen paneles solares podrán inyectar su energía excedente a la red eléctrica, con el fin de promover el uso de sistemas renovables y mejorar la calidad del servicio. En palabras del dueño de GoodEnergy, eso le va a permitir al usuario que tiene sistema solar venderle a la empresa de energía eléctrica su excedente. “Se le corta la luz y automáticamente tiene el solar; y si le sobra energía se la vende a Edelap; sería otra fuente de ingresos y Edelap tendrá que reconvertirse. ¿Cuántas industrias se han tenido que reconvertir por el avance tecnológico? Lo hemos visto: Uber, Airbnb… llegaron para reconvertir una industria”, ejemplifica.

En plena temporada de consultas y ventas por colectores de climatización de pileta -un hecho estacional que viven año a año-, el equipo se prepara para una etapa de mayor trabajo. También, para una suerte de refundación de la empresa hacia 2025, que tendrá lugar una vez que comiencen con las nuevas producciones para comercializar en el país vecino. En este marco anticipan una nueva mudanza, para que la fábrica siga establecida en el local de Los Hornos, en calle 151 Nº 1659, y tengan más espacio para el área de oficinas y depósitos. Para Bártoli, es un hecho que habla de un buen crecimiento, y la satisfacción de los socios es grande.

“En medio de un contexto económico difícil, y cuestiones sociales en las que trabajamos muchísimo para promover un cambio, estamos nosotros con nuestras ventas y nuestra filosofía. Y la verdad es que sólo vemos una montaña de cosas positivas”, concluye.

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