Un grupo de investigadoras de la UNLP abrió finalmente la tumba de Amenmose, un artesano y cantero egipcio que se destacó durante el denominado Reino Nuevo y fue enterrado en Sheikh Abd el-Qurna. Las tareas se están desarrollando en las inmediaciones de la ciudad de Luxor junto con especialistas del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (CONICET) y de las universidades nacionales de Buenos Aires (UBA), Córdoba (UNC) y Tucumán (UNT).
Según explicaron los investigadores, esta es la cuarta campaña en la tumba de Amenmose y cada equipo trabaja intensamente para cumplir con los objetivos propuestos. "Ya se completaron las ilustraciones correspondientes a la campaña 2023 y actualmente trabajan sobre los hallazgos de esta campaña. Llevan realizados 60 dibujos que incluyen ushebtis, vasijas de cerámica, conos funerarios, fragmentos de sarcófagos, papiros, cartonnage y de momias realizados en la campaña 2023 y 2024", indicaron.
En ese marco, el investigador e historiador Raúl Finkel contó a través de sus redes sociales que "una parte importante del Proyecto Amenmose consiste en encontrar la puerta de la tumba 318, que desde el siglo XIX está tapada por sedimentos y por lo que aún hoy entramos desde una tumba lindera a través de un hueco hecho por ladrones de tumbas". "En febrero, de 2023 se comenzó la excavación, que por disposición del Ministerio de Antigüedades realizan trabajadores egipcios", añadió el especialista.
La cuarta campaña del trabajo está conformada por 24 personas, divididas en distintos grupos de trabajo. Durante su estadía en Egipto, los integrantes del equipo de conversión estuvieron a cargo de limpiar, estabilizar, consolidar y guardar los cerca de 1.000 objetos hallados en la excavación.
En tanto, las arqueólogas llevaron a cabo los trabajos de excavación del patio de la tumba, "asociando los hallazgos arqueológicos con la tumba y con los contextos históricos y culturales a los que corresponden". "La identificación de niveles estratigráficos y de las diversas clases de objetos depositados en el transcurso de los últimos 200 años, particularmente de aquellos materiales de época faraónica redepositados y subactual, es parte fundamental de las tareas en desarrollo del proyecto Amenmose", indicaron los impulsores del proyecto.
EL PROYECTO AMENMOSE
Todo comenzó a principios del 2019, cuando los investigadores viajaron a Egipto con el propósito de iniciar un nuevo proyecto sobre la antigua cultura faraónica. Durante su estadía, el equipo dirigido por Andrea Zingarelli permaneció en El Cairo y Luxor visitando distintos sitios arqueológicos hasta que dieron con la tumba de Amenmose, un cantero de la necrópolis de Amón que vivió durante los reinados de Hathsepsut y Tutmosis III, en torno a los años 1479-1458 AC. Su sepulcro se halla entre las numerosas capillas funerarias de altos y medianos dignatarios distribuidas de manera irregular a lo largo de las colinas occidentales de la antigua Tebas.
Al regreso del primer viaje, decidieron presentar un proyecto al Ministerio de Antigüedades de Egipto para que les otorgue un permiso para poder ingresar a la tumba y así realizar todo el trabajo de campo referido a los secretos ocultos dentro de este patrimonio histórico. En abril de 2019 las autoridades de aquel país decidieron darle luz verde para que los investigadores puedan estudiar estos valiosos registros pictóricos y escritos.
"La tumba excavada en la roca está decorada con magníficas pinturas y relieves que necesitan ser conservados para que no se pierdan para siempre. Estos valiosos registros pictóricos y escritos de la historia humana de más de 3.500 años de antigüedad además necesitan ser estudiados y publicados para ser conocidos en todo el mundo", había explicado Zingarelli. Y agregó: "El Ministerio de Antigüedades tiene una política de preservación de los monumentos para evitar su deterioro. En el futuro ellos difunden el turismo a partir de mostrar estas joyas que son el capital más importante que tienen".
Mientras los investigadores conseguían los fondos, el diálogo con las autoridades de Egipto se mantuvo para tratar de agilizar todos los trámites una vez que pisen la arena de El Cairo. "Tenemos que pasar por muchas oficinas, la idea es comenzar a trabajar el 20 de enero", le había dicho por aquel entonces a 0221.com.ar.
Al ser consultada sobre lo que espera encontrar en la tumba, Zingarelli señaló que todavía lo desconocen porque otras misiones ingresaron pero no dejaron registros de las observaciones que realizaron. "Tenemos expectativas de poder relevar esas pinturas. Sin embargo, no sabemos exactamente qué se conserva de ellas, porque de algunas hay registros escritos y comentados pero la realidad es que no hay imágenes. Esto lo podemos recolectar para que sea de interés académica o científico pero también para la difusión de lo que hay ahí dentro", añadió.